Ocurrió en la Clínica Santa Fe de la ciudad de Las Toscas, provincia de Santa Fe, alrededor de las 02,00 horas del jueves 21 de enero de 2021.
Familiares de Ana Ramona Ramos (foto), llegaron hasta la guardia de la Clínica Santa Fe de la ciudad de Las Toscas, allí fueron recibidos por una enfermera, quien preguntó que le pasaba a la paciente, la hizo pasar la sentó en una camilla, le realizó todos los controles pertinentes, le conectó el oxígeno para que pueda respirar y fue a llamar a la médica Dra. Claudia Mendoza que estaba durmiendo.
Cuando la médica llegó a la guardia donde estaba la paciente, se le notaba en el rostro su mala predisposición, debido a que se la despertó, y cuando le explicamos la situación de la paciente, dijo en forma tajante imperativa: ‘’Ya, la llevan al hospital público, aquí NO atendemos personas con problemas respiratorios’’, la dejamos hablar y le contestamos que la paciente padece un edema pulmonar y estuvo internada tres días en dicha clínica, expreso un familiar.
Nuevamente se expresó muy mal y dijo, ‘’ésta mujer debe tener COVID y aquí no la vamos a atender porque puede contagiar al resto de los pacientes’’, le dijimos, Fue hisopada y dio negativo, jamás tuvo ningún síntoma compatible con aquellos que padecen esa enfermedad, ella está con edema pulmonar y debido a eso se le dificulta mucho respirar con normalidad, por favor intérnela con oxígeno y suero, como ya estuvo tres días aquí y seguro va a recuperarse.
‘’NO, el protocolo me indica que aquí NO se puede atender a estos pacientes, por lo tanto ya lo llevan al hospital público», replicó la médica correntina en su caprichosa posición de no atender a la señora que sufría y se quejaba por no poder respirar con normalidad. Le volvimos a implorar que la atienda, ya que NO podíamos llevar a ANA al hospital porque había muchos pacientes internados con COVID e iba a ingresar para curarse de una enfermedad y podría salir contagiada del virus, pero nuevamente contestó con la negativa, mientras tanto la enfermera le suministraba oxígeno y la paciente mejoró notablemente su estado respiratorio, por lo tanto, Ana dijo: Llévame nomás a casa y decidimos llevarla al domicilio y ver de qué manera podíamos mejorar su situación.
Llegamos a la casa, se le realizó nebulizaciones, estuvo más o menos una hora, casi en estado normal y luego empezó a tener dificultades nuevamente, ahí llamé a la doctora Marita Stride, que es directora del hospital Samco de la ciudad y socia directiva de la clínica Santa Fe, que estaba de vacaciones, pero me atendió muy gentilmente alrededor de las 04,00 horas del mismo jueves, le plantee la situación de la paciente, que ella la conoce y me dijo que por favor le acerque a ANA hasta el hospital o a la Clínica, que la haga examinar por el medico de turno y si había que internarla que la internen.
Nuevamente fuimos hasta la clínica Santa Fe, nos recibe la misma enfermera, le dijimos lo que nos había expresado la doctora Stride, la joven nos hizo pasar, nuevamente le controló la presión, la fiebre, la saturación, le colocó oxígeno y llamó a la médica Claudia Mendoza que estaba durmiendo; ésta llegó hasta la puerta de la sala de guardia y dijo, sin acercarse en ningún momento a la paciente, ni siquiera la tocó, aquí no la vamos atender, porque si ella no tiene COVID, seguramente lo tienen ustedes y son asintomáticos; realmente daban ganas de exigir la atención medica que seguramente alguna vez se comprometió a través del juramento hipocrático, de prestar el servicio de atención médica a todo aquel que así lo requiriera.
Nos aguantamos y justo llamó a mi celular la doctora Stride y me preguntó cómo estaba la paciente; le describí que estábamos en la clínica y que la doctora de guardia NO la quería examinar, me pidió que le alcanzara el teléfono a la médica Mendoza, ésta tomo el celular y se retiró del lugar, luego la doctora Stride, me indicó que la llevara al hospital público, que allí estaba de guardia el doctor Ricardo Rivera y lo iba a examinar y tomar la determinaciones correspondientes.
Rápidamente la llevamos al hospital y efectivamente la estaban esperando, la examinó y me dijo, ‘’Ésta mujer necesita urgente que se le practiquen estudios de mayor complejidad y aquí no tenemos posibilidad de hacer, hablo con los colegas de Villa Ocampo, luego de cinco minutos me dice, en el hospital de Villa Ocampo, la van a recibir, es más la están esperando, pero el problema es que las dos ambulancias, partieron a Reconquista con pacientes y no podemos esperar, te animas a llevarla en tu auto, me dijo el doctor Rivera, ‘’por supuesto’’ le contesté y partimos hacia el nosocomio público de Villa Ocampo.
Los quince o veinte minutos que duró el trayecto, ANA decía: ‘’Me estoy muriendo, no puedo respirar’’, llegamos y le recibieron en la puerta con una silla de ruedas, estaban dos doctoras, una de ellas, la doctora Marily Bertrand, dos enfermeros y una técnica que le extrajo muestras de sangre, además automáticamente le colocaron oxígeno, saturaba ‘’73’’ cuando llegó y se fue recuperando lentamente, pero se quejaba mucho de un dolor insoportable del lado izquierdo sobre el abdomen, luego de todos los controles, ya con suero y medicación, con el auxilio del oxígeno, decidieron internarla en la habitación número dos, donde quedó asistida por su hija.
Minutos más tarde llegó el doctor Mariano Trucco, quién le realizó todos los estudios cardiovasculares posibles y necesarios, estuvo más de una hora y media con la paciente, porque parecía que la vida se apagaba, pero logró estabilizarla.
El médico internista, doctor Walter Yaccuzzi y la directora del hospital Samco de Villa Ocampo, doctora Silvia Garro, me dijeron que el cuadro de la paciente, era sumamente grave, ‘’Edema agudo de pulmón y asociado a eso, infarto cara lateral del corazón’’, que necesitaba estar en sala de terapia intensiva urgente, pero lamentablemente no se conseguía, ni en Avellaneda, Ni en Reconquista, Ni en Santa Fe, así que acudí al jefe de PAMI Las Toscas, señor César López, quien después de decenas de llamados, pudo obtener una respuesta medianamente positiva del sanatorio norte de Avellaneda, donde le informaron que alrededor de las 15,00 estarían desocupando una cama en dicha institución.
Efectivamente a alrededor de las 15,30 horas informan que hay una cama desocupada en la terapia intensiva del sanatorio Norte de Avellaneda y la estaban esperando, hacia allí partió la ambulancia de Pami, con ANA lúcida, con calmantes, acompañada por su hija, el chofer y una enfermera y detrás en vehículo particular sus otros hijos; 16,50 horas ingresó a la sala de terapia intensiva y las 16,55 hs se informó su deceso, lamentablemente No la pudieron salvar.
Gentileza Antonio Avalos periodista del lugar.
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