El trabajador manifestó que la carne le había sido entregada por su empleador como parte de pago, versión que fue ratificada por el propio patrón. Sin embargo, tras una inspección veterinaria, se determinó que los productos cárnicos no eran aptos para el consumo humano y fueron incinerados.






Personal de la Sección N° 19 de la Dirección General de Seguridad Rural “Los Pumas”, con asiento en Vera, llevó adelante un procedimiento el pasado 11 de octubre en un domicilio de la zona rural de Ogilvie, donde secuestró preventivamente aproximadamente 200 kilogramos de carne vacuna, además de otros elementos vinculados a la faena de un animal.

La intervención se inició a partir de un llamado telefónico que alertó a los efectivos rurales, quienes se hicieron presentes en el lugar y, con autorización del morador, procedieron al secuestro de la carne, una cabeza de vacuno con señal, cinco cortes de cuero de pelaje pampa negro y dos cuchillos.

El peón aseguró que la carne era parte de pago

En el marco de las actuaciones, el hombre manifestó que los productos cárnicos le habían sido entregados por su empleador como parte de pago por su trabajo rural. Según lo informado, el patrón posteriormente ratificó los dichos de su empleado.

La situación fue puesta en conocimiento de la Fiscalía Regional N° 4 de Vera, a cargo del fiscal en turno, desde donde se dispuso atribuir una causa por presunta infracción al artículo 206 del Código Penal Argentino (C.P.A.), conforme a las actuaciones realizadas.

La carne fue declarada no apta para el consumo

Posteriormente, un médico veterinario examinó los productos cárnicos secuestrados y determinó que no reunían las condiciones necesarias para ser destinados al consumo humano.

Ante ese resultado, se dispuso la incineración de la totalidad de la carne, procedimiento que se llevó a cabo en presencia de un testigo.

El caso quedó sujeto a las actuaciones judiciales correspondientes, en un procedimiento que tuvo como protagonista a un trabajador rural que sostuvo haber recibido la carne con autorización de su empleador como parte de la remuneración por sus tareas.