Por primera vez en la historia, desde su creación como cuerpo orgánico en 1864, la policía santafecina cuenta entre sus filas trillizo gemelos. Son Gonzalo, Rodrigo y Fabricio Visconti.
El 05 de noviembre de 1991, llegaron al mundo los trillizos gemelos Fabricio, Rodrigo y Gonzalo Visconti, hijos de Atilio Visconti y Patricia Spicher, una familia de funcionarios policiales del departamento Vera.
En la historia de la policía provincial, son los únicos trillizos gemelos que en la actualidad prestan servicio, y fueron noticia a nivel nacional cuando se recibieron de policías hace siete años atrás.
“Hasta el día cuando nos juntamos nos cuesta reconocerlos”, manifiesta su padre, Atilio “niño” Visconti, quien también fue funcionario policial, “Cuando eran más chicos cada uno llevaba una tirita para poder reconocerlos, principalmente su mama que es la que más estuvo con ellos debido a mi trabajo en la guardia Rural Los Pumas, destinado en Guanquero y luego en Rafaela, sino tenían esa tirita se nos entreveraban los tantos”, contaba Nino Visconti en Fm vida.
En la actualidad Rodrigo vive en Garabato, Fabricio en Calchaquí y Gonzalo en Vera, “Tenemos una familia muy linda y estamos lleno de nietos”, contaba Visconti padre, “no podemos juntarnos por la pandemia pero no faltaran oportunidades”, cerraba el ex funcionario policial.
Es la primera vez que hay trillizos en la fuerza, los Visconti son los primeros y siguen la tradición desde su bisabuelo, sus abuelos fueron policías, sus padres también y tienen tíos y primos con la misma vocación.
Los "trillis", como los llaman en la familia, tienen un hermano bombero zapador, que vive y trabaja en Vera.
"Mi tío fue policía, mi abuelo paterno fue policía, mi abuelo materno fue comisario en el ramal de La Gallareta y lo mataron en el kilómetro 109, cuando mi madre era joven. A su vez, el jefe de patrulla que iban a buscar esos detenidos que asesinaron a mi abuelo, era un tal Federico Visconti. Con el tiempo, se casaron mi madre con mi viejo que era empleado de Vialidad Provincial. Lo tenemos en la sangre", había contado a la prensa Gonzalo al momento de recibirse.
"Ellos están muy orgullosos de llevar el uniforme, como lo hicieron sus bisabuelos, abuelos, tíos paternos, su padre y yo", contó en ese momento con absoluta satisfacción, Patricia, la mamá de los agentes del orden.


























