La víctima iba a la casa porque era amiguita de su hija.







El juez Santiago Banegas condenó al comisario Diego Tuya, 39, a la pena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de abusos sexuales gravemente ultrajantes contra una menor de doce años en concurso ideal con promoción de la corrupción de menores; en concurso real con abuso sexual con acceso carnal en concurso ideal con promoción de la corrupción de menores.

Tuya aceptó haber cometido los abusos sexuales y su abogado, el defensor público Orlando Tonioli, llegó a un acuerdo con el fiscal Juan Marichal, el que fue aceptado por la víctima que hoy tiene 14 años; y sus padres, quienes actuaron como querellantes representados por la abogada Luciana González.

Querellante.

La abogada querellante, Luciana González, entrevistada por Gustavo Raffin, dijo que aceptar el acuerdo fue un tema de mucha discusión, pero de acuerdo a lo que planteaban los psicólogos y los padres de la niña, que hoy tiene 14 años, no era sano pasar toda la adolescencia de la víctima en pleno proceso.  Analizó que iba a ser más victimizante el proceso que el hecho en sí; y remarcó que la peor situación en estos casos de abusos es la incertidumbre dentro de un proceso, “después se decide dentro de lo que se puede probar o no”, explicó la abogada.

La aclaración es porque de haber ido a juicio, y lograr probar estos delitos que Tuya aceptó, elevería mucho más la condena. El procedimiento abreviado evitó el juicio y dio por terminada la controversia. A Tuya le quedan casi cinco años de prisión, ya que lleva poco más de uno.

La doctora Luciana González también cargó contra el profesor Insaurralde, quien está imputado de haber abusado de la misma víctima cuando tenía ocho años, pero no llegó a ningún acuerdo. Anticipó que es inminente la presentación de la acusación para elevar ese caso a juicio.

Luciana González comparó la etapa que va del abuso hasta la condena con un paréntesis en la vida de la víctima. Interesante poder escuchar también esa reflexión.

La niña perdió a sus amigas, perdió al grupo más estrecho de amigos. "Ser reconocida es la manera de empezar a sanar", indicó la abogada.

Gentileza ReconquistaHoy – Gustavo Raffin