Siguen las quejas contra la empresa que monopoliza las comunicaciones en nuestro país.
Arrecian los reclamos por falta de tono, dificultades con internet, facturación indebida y hasta intimaciones judiciales por falta de pago de un servicio que no se brinda.
Los abonados relatan que le reclaman a una computadora que lo deriva a un número que nunca sirve, porque cuando logras hablar con un empleado, que te atiende desde Tucumán, Capital Federal o el lugar más insólito…la orden nunca le llega al técnico que vive a tres cuadras de tu casa.
Tremenda burocracia que juega con sus abonados, al que al final le piden que “responda a una encuesta sobre la calidad de la atención”, una verdadera joda.
Nadie nos atiende porque están todos en campaña, prometiendo que vamos a estar mejor, si son los mismos que generaron este caos con empresas que ofrecen un servicio pésimo y caro.
Si piensan que les creemos es para pensar que nos toman por idiotas y me resisto a ser un idiota útil, por eso me quejo y lo seguiré haciendo hasta que alguien ponga a cara y nos solucione el problema.
Manuel Mudry

























