El ex gobernador no fue velado de forma pública por decisión de la familia que, no obstante, dispuso que el cortejo pase por el emblemático edificio, cuya remodelación él mismo inauguró en 2019 y donde desde este domingo por la noche muchos se reunieron a despedirlo. Los presentes saludaron los restos con un aplauso conmovedor.
Los restos del ex gobernador Miguel Lifschitz no fueron velados. Su familia y sus seres queridos dispusieron que se reciban muestras de afecto en la Biblioteca Argentina Dr. Juan Álvarez, ubicada en pasaje Álvarez 1550. Por allí pasó cerca de las 10 el cortejo con los restos mortales del dos veces intendente de Rosario antes de ser trasladados al cementerio.

En una camioneta blanca escoltada por personal policial motorizado fueron trasladados los restos de Lifschitz. Cuando la caravana se acercó al edificio municipal, detuvo su marcha y los presentes comenzaron a aplaudir en silencio. El sentido y conmovedor homenaje se extendió por varios minutos; parecía que con el sonido de las palmas buscaran retener un poco más al querido dirigente quien falleció tras una larga agonía por coronavirus.
El cortejo con los restos de Lifschitz salió a las 10,00 de la mañana desde Caramuto, donde su familia y sus más cercanos comenzaban el duelo. Luego de pasar por la Biblioteca Argentina seguía viaje al cementerio de Funes.

Conocida su muerte, este domingo por la noche la familia de Lifschitz decidió condensar en la Biblioteca las muestras de afecto. Su viuda, la diputada Clara García, pasó por la Biblioteca cerca de las 23.30, visiblemente conmovida.
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