El productor rural sufrió importantes pérdidas en su establecimiento “La Bernavela”, ubicado en el lote 116, en jurisdicción de la comuna de Toba. Murieron ovejas, chivos y animales de corral, mientras que el granizo también provocó daños en el techo de su vivienda. El presidente comunal de Fortín Olmos, Rodrigo Acevedo, se acercó al lugar para brindarle asistencia.
Un dramático momento vivió Don Miguel Martínez y su familia durante la mañana de este jueves 22 de octubre, cuando un repentino e intenso temporal de granizo azotó su establecimiento rural y provocó importantes pérdidas en su producción de animales de granja.
El productor es propietario del establecimiento “La Bernavela”, situado en las adyacencias del Paraje 29, aunque dentro de la jurisdicción de la comuna de Toba, donde tributa sus impuestos. El fenómeno meteorológico se desató poco después de las 6 de la mañana y se extendió durante aproximadamente 15 minutos, tiempo suficiente para ocasionar graves daños y dejar un doloroso saldo de animales muertos y heridos.
Un temporal que lo sorprendió y le impidió proteger a sus animales
Con la voz quebrada por la angustia, Miguel Martínez relató cómo vivió esos minutos de desesperación, cuando intentó hacer todo lo posible para proteger a los animales que representan el sustento de su familia.
“Esperaba que viniera del norte el temporal y nos sorprendió del sur. No me dio tiempo a nada. Intenté salir para tratar de resguardar la majada de ovejas, pero no lo pude hacer, ya que el tamaño de las piedras era muy grande. Pensé que me mataba todos los bichos”, contó el productor, todavía conmocionado por lo sucedido.
Para Martínez, las pérdidas no representan solamente un perjuicio económico. Detrás de cada animal hay años de trabajo, dedicación y esfuerzo, en una actividad que constituye el principal sustento familiar.
“Los animales de granja son nuestro sustento, nosotros vivimos de ellos. Además, yo los mezquino mucho y me duele que les pasen estas cosas. Hace tres años sufrimos pérdidas luego de que nos azotara la cola de un tornado, y ahora esto”, agregó con tristeza.

Pérdidas de ovejas, chivos y animales de corral
Al enumerar los daños ocasionados por el temporal, Martínez precisó que alrededor de siete animales, entre ovejas y chivos, murieron como consecuencia de la violencia del granizo. Otros quedaron gravemente heridos y debieron ser faenados debido a las lesiones sufridas.
A estas pérdidas se suman varios animales de corral, entre ellos gallinas, patos y gansos, que también fueron afectados por el fenómeno climático.
Como si esto fuera poco, el granizo provocó daños en el techo de la vivienda familiar, generando preocupación ante la posibilidad de nuevas precipitaciones durante los próximos días.

Rodrigo Acevedo se acercó para brindar asistencia
Ante la difícil situación que atraviesa la familia, el presidente comunal de Fortín Olmos, Rodrigo Acevedo, llegó hasta el establecimiento rural para acompañarlos y brindarles una ayuda concreta.
La asistencia consistió principalmente en la entrega de membrana para realizar reparaciones en el techo de la vivienda, con el objetivo de evitar mayores inconvenientes en caso de que se registren nuevas lluvias, teniendo en cuenta que los pronósticos meteorológicos no serían alentadores para los próximos días.
“Es una familia luchadora que conozco y quiero mucho, y no podía dejar de brindarles una mano luego de que tuvieran que pasar por esta situación”, expresó el mandatario comunal de Fortín Olmos.
El gesto representa un acompañamiento importante para la familia Martínez, que ahora deberá afrontar las consecuencias de un fenómeno climático que llegó de manera inesperada y golpeó duramente su producción.

Cómo ayudar a la familia Martínez
En medio de la preocupación por las pérdidas sufridas, Don Miguel también hizo referencia a una necesidad urgente: conseguir medicamentos veterinarios para atender a los animales que sobrevivieron, pero que quedaron heridos tras el temporal.
En particular, señaló que necesita antibióticos para intentar salvar a los ejemplares afectados y evitar que las lesiones terminen provocando nuevas muertes.
La familia, que ya había sufrido las consecuencias de un fenómeno meteorológico años atrás, vuelve a enfrentarse a un duro desafío. Esta vez, el granizo llegó sin darles tiempo para reaccionar y puso en riesgo aquello que con tanto esfuerzo construyeron.
Hoy, mientras intenta recuperarse del impacto y atender a los animales que aún pueden salvarse, Miguel Martínez resume en una frase la desesperación que vivió durante aquellos interminables minutos: “Pensé que me mataba todos los animales”.






















