Alexis Javier Franco recibió una pena de 21 años de prisión, mientras que Jésica Belén Morales fue condenada a cuatro años por su participación en el crimen ocurrido en octubre de 2023.



Lectura de la sentencia...






Este martes 22 de septiembre de 2026, en los Tribunales de Vera, el tribunal integrado por los jueces Claudia Graciela Bressán, Gonzalo Basualdo y Martín Gauna Chapero dio a conocer la sentencia por el homicidio del agente policial Ariel Andrés Aguirre, ocurrido en octubre de 2023.

Alexis Javier Franco fue condenado a 21 años de prisión, tal como había solicitado el fiscal. En tanto, Jésica Belén Morales recibió una pena de cuatro años, seis meses menos de lo solicitado por la Fiscalía.

La víctima y los condenados

Ariel Andrés Aguirre tenía 27 años al momento del hecho. Residía en la localidad de Margarita y trabajaba como agente de la Policía de la Provincia de Santa Fe, en Seguridad Vial, con prestación de servicios en la ciudad de Tostado.

Alexis Javier Franco, de 30 años, trabajaba como chapista en Margarita, donde vivía, en calle Moreno al 1717.

Jésica Belén Morales, de 35 años, era comerciante al momento del hecho y residía en calle Urquiza, entre Belgrano y Padre Bossio, de la misma localidad. Estuvo un tiempo en prisión preventiva y luego continuó el proceso en libertad.

El crimen

El homicidio ocurrió el lunes 2 de octubre de 2023. Ese día, cerca de las 11 de la mañana, Aguirre acudió al taller de reparaciones que Franco tenía en la esquina de las calles Colón y Güemes para solicitarle el arreglo del caño de escape de su motocicleta.

Según la imputación, Franco utilizó un pretexto para lograr que Aguirre lo trasladara en su automóvil hasta una propiedad ubicada en calle Colón al 2047, un inmueble deshabitado que había pertenecido a su abuelo. La vivienda se encuentra en la misma cuadra que la comisaría de Margarita y los movimientos en la zona quedaron registrados por cámaras de seguridad.

Una vez en el interior, Franco atacó a Aguirre con un cuchillo de 17 centímetros de hoja y 30 centímetros de longitud total.

La autopsia determinó que le infligió siete heridas: una en el lateral izquierdo del cuello, cuatro en el hemitórax izquierdo y dos en la axila. Dos de esas estocadas lesionaron el corazón y provocaron su fallecimiento por hipovolemia, a causa de una hemorragia severa que impidió la llegada de sangre al órgano cardíaco y desencadenó el colapso multiorgánico que derivó en el paro cardiorrespiratorio definitivo.

Según los investigadores, no existió un enfrentamiento ni una pelea previa, dado que Aguirre registraba múltiples heridas punzocortantes, mientras que Franco únicamente presentó una lesión menor en un brazo. Por ese motivo, se presume que el ataque fue por sorpresa.

Tras quitarle la vida, Franco cargó el cuerpo de su víctima sobre el asiento trasero del automóvil, con la cabeza hacia el piso y los pies sobre el asiento, y condujo hacia la zona rural.

Avanzó por la Ruta Nacional 11, tomó la Ruta Provincial 87s en dirección este hacia Alejandra durante unos cuatro kilómetros y luego desvió unos 250 metros hacia el sur por un camino vecinal en el paraje Campo Consejo. Allí incendió el cadáver y el automóvil.

La participación de Morales

Luego se produjo la participación de Jésica Morales, quien acudió a recogerlo en una motocicleta Corven. Las cámaras situadas sobre la Ruta Nacional 11 registraron el paso de la moto apenas cuatro minutos después que el automóvil, una prueba utilizada para reconstruir el accionar conjunto.


Video gentileza del periodista Jorge Del Barco.