La muestra de la Sociedad Rural de Vera también tuvo como protagonista a los jóvenes de Ateneo que vienen participando de la vida institucional con mucho entusiasmo y responsabilidad.






En esta edición de la 76ª Exposición tuvieron su propio espacio que ofreció una muestra ilustrada de la historia de la entidad.

La folletería da cuenta de los pioneros que dieron origen a su nacimiento el 7 de septiembre de 1941, es decir que coincidentemente con esta edición la SRV cumplió 85 años de existencia.

En 1947 se compra el predio de 9 hectáreas y se construyen la base de las instalaciones que posibilitaron la organización de la primera exposición el 1 de agosto de 1948.

Con el paso del tiempo, la SRV no solo fue un espacio de reclamos, sino que se convirtió en un centro de capacitación, innovación técnica y articulación con entidades educativas.

En septiembre de 2017 la entidad cumple un viejo anhelo de la dirigencia y logra inaugurar un SUM que hoy es una referencia más para Vera y la región, donde se realizan todo tipo de eventos, tanto culturales como sociales y comunitarios.

Contar con este espacio permitió poner en valor el salón antiguo que se restauró y equipó, para ponerse a disposición para charlas institucionales y acontecimientos de menor escala.

Las sucesivas muestras se fueron adaptando a los tiempos incorporando tecnología, comercios y espectáculos que la convirtieron en una de las atracciones principales que identifican a Vera formando parte de su patrimonio cultural, tanto como los tradicionales carnavales.

A través del Ateneo Juvenil la institución asegura su relevo generacional dado que sus integrantes no solo custodian la memoria de la entidad, sino que participan activamente en la gestión y el aprendizaje dirigencial que garantiza la proyección del legado hacia el futuro.

La nueva conducción, encabezada por Carlos Chamorro y Sebastián Volkart, resume la filosofía actual que es honrar la historia y los valores de los pioneros, mientras se incorporan nuevas tecnologías y sustentabilidad para dar respuesta a los desafíos globales de la producción agropecuaria.

A lo largo de 85 años, la SRV ha demostrado que conservar la historia no es mirar hacia atrás, sino que se debe usar como cimiento para construir el desarrollo, el arraigo y el futuro del norte santafesino.