Comerciantes autoconvocados de Vera se movilizaron para expresar su preocupación ante la posible radicación de comercios extranjeros de gran escala en la ciudad.






El planteo llegó hasta la Municipalidad, donde la intendente Mitre los recibió y sostuvo que el municipio ya viene impulsando medidas para favorecer al sector local.

Durante el encuentro se entregó un petitorio dirigido al Ejecutivo y al Concejo Municipal; en él aclaran que no se oponen a la competencia ni a la llegada de inversiones, pero reclamaron que se evalúe el impacto que este tipo de emprendimientos puede provocar sobre los pequeños y medianos comercios.

“Lo que pedimos es igualdad de condiciones, reglas claras y una planificación que tenga en cuenta a toda la comunidad”, expresaron.

Solicitaron también conocer los proyectos de inversión que pretenden instalarse, sus superficies y rubros; que se controle el cumplimiento de las normas comerciales, tributarias, laborales, edilicias y de seguridad; y que se conforme una mesa de diálogo entre comerciantes, Municipalidad y Concejo.

Advirtieron que una caída de las ventas “podría poner en riesgo comercios y puestos laborales, destacando que la actividad local genera empleo, paga impuestos y tasas, contrata servicios y mantiene el dinero circulando dentro de Vera”.

Por su parte, la intendente Paula Mitre aseguró que la posición de su gestión es proteger y fortalecer al comercio verense.

Recordó iniciativas impulsadas para otorgar mejores condiciones a los proveedores locales en licitaciones y concursos de precios, además de la actualización del denominado “derecho de piso” para quienes ingresan desde otras localidades a distribuir productos.

Mitre también mencionó la decisión adoptada durante el último aniversario de Vera de impedir el ingreso de vendedores foráneos que habitualmente participan de este tipo de celebraciones.

“Ideológicamente está clara nuestra posición. El municipio debe velar por un comercio cada vez más fuerte”, pero aclaró que “los municipios cuentan con herramientas limitadas frente a decisiones de alcance nacional y cuestionó la apertura de importaciones, al considerar que está afectando tanto a la industria argentina como al comercio”.

El encuentro dejó planteada la intención de continuar el diálogo entre las autoridades y los comerciantes, quienes insistieron en que “Vera necesita crecer, pero ese crecimiento debe ser ordenado, equilibrado y sostenible”.

El Centro Comercial e industrial de Vera se sumó al diálogo invitando a los autoconvocados a una reunión donde su presidente Alfredo Buffi, luego de exponer las normas que rigen el funcionamiento de la institución remarcó que “nadie puede impedir que vengan a instalarse”.

Pero señaló que El Centro Comercial es “una herramienta al servicio de sus socios, pero a disposición del cliente, teniendo en cuenta que el comercio es una actividad sujeto a perfeccionarse”, por lo que se continuará con el diálogo para lograr un entendimiento que no perjudique a nadie pero siempre en el marco legal.