El diputado provincial Sergio “Chiqui” Rojas se refirió a la situación generada en los últimos días alrededor de la Escuela N.º 312 de Fortín Olmos y expresó su acompañamiento a la comunidad educativa, especialmente a la directora y a los estudiantes que decidieron hacer pública su versión de lo ocurrido.






Luego de las versiones que circularon en redes sociales sobre la institución, Rojas pidió bajar el nivel de confrontación y escuchar a quienes forman parte de la vida cotidiana de la escuela.

“Antes de hablar por los chicos, hay que escucharlos. Son ellos quienes viven la escuela todos los días, quienes la conocen desde adentro y quienes tienen que ser protagonistas cuando se habla de lo que sucede en ella”, señaló.

El diputado hizo hincapié en la necesidad de escuchar al conjunto de la comunidad educativa, especialmente a los involucrados, antes de sacar conclusiones y advirtió sobre el riesgo de tomar como hechos versiones que circulan públicamente sin haber sido comprobadas ni contrastadas.

“En una escuela conviven distintas miradas y experiencias, y una directora tiene además la responsabilidad de conducir, tomar decisiones y afrontar situaciones que muchas veces son complejas. Por eso, ante cualquier cuestionamiento, lo primero tiene que ser escuchar. Una versión que circula en redes no puede convertirse automáticamente en una verdad. Antes de sacar conclusiones o exponer públicamente a alguien, hay que conocer las distintas voces y darles la posibilidad de contar su versión”, sostuvo Rojas.

Para el diputado, es fundamental preservar los vínculos dentro de la institución y evitar que una discusión pública termine afectando a quienes comparten todos los días la vida de la escuela.

“Una escuela es una comunidad. Hay estudiantes, docentes, directivos y familias que todos los días comparten parte de su vida ahí. Mi acompañamiento está con todos ellos. Hay que cuidar esos vínculos, fomentar el diálogo y evitar que las diferencias generen divisiones tanto dentro como fuera de la escuela”, expresó.

Finalmente, Rojas también pidió especial responsabilidad al abordar este tipo de situaciones en comunidades donde los vínculos son cercanos y todos se conocen.
“Hay que ser muy cuidadosos con lo que se afirma públicamente, porque detrás de cada nombre hay una persona y una familia. Una publicación puede durar unas horas en las redes, pero sus consecuencias pueden permanecer mucho más tiempo”, remarcó.