El mayor de ellos rompió una campera para acobijar a sus hermanos del frio.  






Después de una intensa búsqueda que movilizó a familiares, fuerzas de seguridad y vecinos de la zona, los tres hermanos que se habían perdido en un campo de Guaycurú fueron encontrados este lunes por la mañana en buen estado de salud.

Se trata de Uriel, Junior y Joel, de 16, 12 y 9 años respectivamente, quienes habían salido a cazar alrededor de las 15 horas del domingo 14 de junio. Según trascendió, los niños ingresaron a un sector distinto al que habitualmente recorrían y terminaron desorientándose en medio del monte.

La situación se tornó especialmente preocupante debido a las bajas temperaturas registradas durante la noche. Sin posibilidad de regresar a sus hogares, los hermanos buscaron refugio debajo de un árbol, cerca de un alambrado, donde permanecieron hasta el amanecer.

En medio de las difíciles condiciones climáticas, Uriel, el mayor de los tres, protagonizó un gesto que refleja su preocupación por sus hermanos menores: rompió una de sus camperas para compartir abrigo y ayudarlos a soportar el intenso frío de la noche.

Con las primeras luces del día lunes, los niños retomaron la marcha intentando encontrar una salida del monte. Finalmente lograron orientarse y regresar a una zona segura, mientras paralelamente continuaba el operativo de búsqueda desplegado desde la noche anterior por efectivos policiales, personal de Bomberos, la Guardia Rural y familiares.

Tras ser encontrados, los tres hermanos fueron trasladados al centro de salud de la localidad de Toba, donde fueron examinados por la médica de guardia. Luego de la evaluación, se confirmó que se encontraban en perfecto estado de salud, aunque algo asustados y afectados por el frío que soportaron durante la noche.

Posteriormente, los menores fueron restituidos a su familia, poniendo fin a horas de angustia e incertidumbre para toda la comunidad.

Por su parte, Stella Imoff, directora del establecimiento educativo al que concurren los niños, agradeció a todas las personas que participaron de la búsqueda y confirmó que desde la institución se realizará un seguimiento de la situación. Además, indicó que se mantendrá informada a la supervisión escolar y se brindará acompañamiento a la familia en todo lo que sea necesario.

La historia tuvo un final feliz gracias a la fortaleza de los hermanos y al trabajo conjunto de la comunidad, que no cesó en la búsqueda hasta encontrarlos sanos y salvos.