Frente al pronóstico de intensas precipitaciones para agosto y el constante reclamo de vecinos y productores, la gestión local pedirá una audiencia formal con ministerios provinciales. Denuncian total inacción en el tramo clave hacia Los Charabones, un corte total que ya lleva casi dos meses y el estado crítico de un puente clave en la región.






Frente al pronóstico de intensas precipitaciones para agosto y el constante reclamo de vecinos y productores, la gestión local pedirá una audiencia formal con ministerios provinciales. Denuncian total inacción en el tramo clave hacia Los Charabones, un corte total que ya lleva casi dos meses y el estado crítico de un puente clave en la región.

La preocupación por el estado de la infraestructura vial y la vulnerabilidad hídrica en el norte santafesino vuelve a encender las alarmas. El presidente comunal de Fortín Olmos Rodrigo Acevedo, adelantó que presentará un pedido formal y de carácter urgente para la reparación de la Ruta Provincial 40S, una vía troncal que hoy se encuentra en condiciones críticas y amenaza con dejar aislada a la región ante la llegada de fenómenos climáticos adversos.

La iniciativa comunal no solo incluye el reclamo por las obras de bacheo y transitabilidad, sino también la solicitud inmediata de una reunión interministerial con las carteras provinciales correspondientes. El objetivo es coordinar un plan de contingencia antes de que comience el mes de agosto, período para el cual se esperan grandes lluvias que podrían agravar drásticamente la situación de la calzada.

El pedido del mandatario local no surge de forma aislada, sino que se hace eco del malestar y la desesperación de las fuerzas vivas de la región, uniendo el reclamo de los productores agropecuarios, quienes ven amenazada la salida de su producción y el ingreso de insumos, con el de los habitantes de los Bajos, familias que dependen exclusivamente de esta ruta para abastecerse, asistir a centros de salud y garantizar la conectividad de sus hogares.

Uno de los puntos que genera mayor indignación en la comunidad y que motivó este reclamo urgente es la parálisis de los trabajos. Específicamente, en el tramo de la Ruta 40S que conecta Fortín Olmos con la zona de Los Charabones —considerado el trayecto más crítico y prioritario para intervenir en este momento— no se observa ningún tipo de maquinaria ni personal trabajando. Esto complica no solo el tránsito diario, sino el traslado del equipamiento comunal necesario para mantener la red secundaria de caminos rurales.

"Hay que actuar ahora, ya no hay tiempo"

En diálogo con la prensa, Acevedo fue categórico respecto a la gravedad de la situación, la escala del impacto hídrico que sufre la localidad y la necesidad insoslayable de asistencia e infraestructura por parte del Gobierno provincial:

"Me preocupa mucho, recibo reclamos de los productores, los vecinos y además necesito pasar con maquinaria para trabajar en caminos comunales en la zona de Fortín Chilcas y Fortín Charrúa. Esperamos no solo tener transitabilidad sino también mejoras en la ruta 40 y la ruta 13, pero también en la ruta 284S a modo de recibir la venida de las grandes lluvias mucho más preparados... somos el distrito más grande de la provincia de Santa Fe, pero también el más afectado. Hay que actuar ahora, ya no hay tiempo".

A esto, el mandatario sumó una preocupante advertencia sobre el rol de Fortín Olmos como receptor de los caudales de provincias vecinas y la alarmante parálisis vial que padecen:

"Fortín Olmos recibe el agua de Chaco, Santiago del Estero y el departamento 9 de Julio; necesitamos las obras hidroviales que estén a la altura de la circunstancia. Desde el 06 de abril no hay tránsito en la ruta 40, es mucho tiempo y es una ruta muy importante. Además, el puente del arroyo se encuentra en un estado muy crítico".

Con este panorama, la gestión de Fortín Olmos busca presionar a la provincia para que las respuestas bajen al territorio de manera inmediata. Los parajes rurales, la producción y las rutas del norte santafesino ya no pueden seguir esperando mientras los plazos climáticos y el deterioro de la infraestructura básica se agotan.