Imágenes que se virilizaron en las últimas horas. 






Vecinos del norte santafesino volvieron a encender la alarma por la intensa actividad de caza en la zona de esteros y bajos cercanos a Intiyaco. Las imágenes difundidas en las últimas horas muestran embarcaciones y camionetas cargadas con decenas de aves silvestres, lo que generó indignación y fuertes cuestionamientos sobre los controles ambientales y el cumplimiento de la normativa vigente.

Según manifestaron pobladores de la región, grupos de cazadores —presuntamente acompañados y guiados por operadores locales— estarían realizando jornadas de caza intensiva sobre patos y otras especies autóctonas, provocando un fuerte impacto sobre la fauna silvestre.

La situación tomó tal repercusión que ya habría intervenido el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Santa Fe, que analiza las denuncias y el material fotográfico viralizado.

Lo que dice la normativa vigente

La polémica se profundizó luego de que comenzaran a circular versiones que hablaban de aproximadamente “120 patos por día” los que cazan. Sin embargo, la resolución provincial vigente establece un límite mucho menor.

De acuerdo a la Resolución Nº 74/2026 del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, la caza deportiva de anátidos en Santa Fe está habilitada únicamente entre el 1 de mayo y el 2 de agosto de 2026, y solo en determinados departamentos, entre ellos Vera y General Obligado.

La normativa fija expresamente un máximo de 12 piezas por cazador por día, contemplando las tres especies habilitadas:

Pato Crestón
Pato Sirirí común
Pato Sirirí pampa

Además, la resolución prohíbe el uso de señuelos, dispositivos sonoros, cebaderos y cualquier otro método considerado antideportivo o que altere el comportamiento natural de las aves. También impide el uso de municiones de plomo y obliga a los cazadores a no abandonar piezas heridas o muertas en el lugar.

Denuncias de falta de control

Vecinos sostienen que, en la práctica, existiría una marcada ausencia de controles en zonas rurales y humedales del norte provincial, situación que permitiría excesos y presuntas irregularidades durante las excursiones cinegéticas.

“Lo que se está viendo no parece una actividad controlada ni deportiva, parece depredación”, expresó un poblador de la zona, preocupado por la disminución de aves y el impacto ambiental sobre los esteros.

Las críticas también apuntan a la posible participación de operadores turísticos y guías locales, quienes serían los encargados de trasladar y organizar las jornadas de caza para visitantes provenientes de distintos puntos del país e incluso del extranjero.

Preocupación ambiental

Organizaciones ambientalistas y habitantes de la región vienen advirtiendo desde hace tiempo sobre la presión que sufren los humedales santafesinos, especialmente en sectores donde la fauna silvestre constituye parte esencial del ecosistema.

En ese contexto, las imágenes conocidas durante las últimas horas reavivaron el debate sobre los límites de la caza deportiva y la necesidad de reforzar los controles estatales para evitar prácticas abusivas.

Mientras tanto, vecinos de Intiyaco esperan que la intervención provincial derive en inspecciones y sanciones concretas para determinar si efectivamente se violaron las disposiciones vigentes y si hubo caza por encima de los cupos permitidos.