Sin solución al anegamiento sobre la Ruta 98-S: crece el riesgo de aislamiento en la zona de Garabato.
La situación hídrica en el norte santafesino vuelve a encender alarmas. A la salida de Garabato, sobre la Ruta Provincial 98-S, la acumulación de agua no solo persiste, sino que se agrava con el correr de los días, generando una problemática cada vez más compleja para los vecinos de la región. En particular, habitantes del paraje Pozo de los Indios advierten que podrían quedar completamente aislados si no se toman medidas urgentes.
El escenario se desencadenó tras las últimas lluvias, que superaron los 200 milímetros y dejaron severas consecuencias. Además del deterioro del camino, varias familias sufrieron el ingreso de agua en sus viviendas, profundizando una situación de vulnerabilidad que, según los propios pobladores, no tiene antecedentes con semejante magnitud.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación es la posible existencia de una “taipa” clandestina —un terraplén o contención de agua— construida por un productor en un campo ubicado a la vera de la ruta. De acuerdo a lo que sostienen los vecinos, esta intervención habría alterado el escurrimiento natural del agua, provocando una acumulación inusual que hoy mantiene sectores completamente anegados.
El presidente comunal de Garabato, Luis Muñoz, se refirió al tema en declaraciones a FM Vida y fue contundente: “La situación se agrava aún más por el constante tránsito de vehículos, sobre todo de gran porte, que van profundizando el camino. Se está formando literalmente una represa”, afirmó. En ese sentido, advirtió que de continuar este proceso, el tránsito de vehículos livianos podría volverse imposible en el corto plazo.
La preocupación no es menor. La Ruta 98-S es una vía clave de conexión para numerosas comunidades rurales, y su deterioro impacta directamente en la vida cotidiana. Desde Pozo de los Indios, los vecinos expresaron su malestar y exigieron respuestas inmediatas ante lo que consideran una situación crítica.
“Necesitamos transitar por este camino para tratamientos médicos, el traslado de personas enfermas, el acceso de docentes y estudiantes, y para el trabajo diario. Hay familias enteras al borde del aislamiento”, remarcaron en un comunicado conjunto.
Asimismo, denunciaron que el estado del ripio y las cortadas generan roturas constantes en los vehículos, aumentando los riesgos para quienes se ven obligados a circular por la zona. “Así no se puede seguir”, insistieron.
Si bien autoridades provinciales ya recorrieron el lugar para interiorizarse de la problemática, desde la comuna y los vecinos coinciden en que las respuestas llegan con una lentitud preocupante. “La acción es casi nula”, sostuvo Muñoz.
En este contexto, el reclamo se unifica en un pedido concreto: obras urgentes, mantenimiento adecuado y soluciones definitivas que permitan restablecer la transitabilidad y evitar el aislamiento de comunidades enteras.
Mientras tanto, la incertidumbre crece y la comunidad permanece en estado de alerta, a la espera de medidas que pongan fin a una problemática que amenaza con profundizarse aún más.
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