Rápidamente tomo intervención la policía de investigaciones.






Una situación inusual y preocupante se registró en un establecimiento educativo del Paraje El Toba, ubicado sobre la Ruta Provincial N° 3, luego de que en la mañana de este miércoles se detectara una inscripción en el baño de varones con un mensaje alarmante que decía: “mañana va a ver un tiroteo”. El hallazgo generó inmediata preocupación en la comunidad educativa y motivó la activación del protocolo correspondiente por intimidación pública.

Tras advertirse la amenaza, las autoridades escolares dieron aviso a las fuerzas de seguridad y de manera inmediata tomó intervención personal de la Policía de Investigaciones, que acudió al lugar para llevar adelante las primeras tareas investigativas. Los efectivos realizaron relevamientos dentro del establecimiento, entrevistaron a directivos y docentes, y comenzaron a recabar información con el objetivo de identificar al autor del mensaje y determinar el alcance de la situación.

El procedimiento se desarrolló bajo el protocolo previsto para este tipo de casos, contemplado dentro del artículo 211 del Código Penal, que sanciona las intimidaciones públicas que puedan generar temor o alarma en la población. Este accionar busca prevenir cualquier riesgo y garantizar la seguridad de alumnos, docentes y personal no docente.

Mientras tanto, desde la institución educativa se emitió un comunicado dirigido a las familias para informar lo sucedido y transmitir tranquilidad, además de explicar las medidas adoptadas. En el mensaje enviado a los padres se detalló:

“Buenos días Familia:

Les comunicamos que en el día de hoy se activó el PROTOCOLO de INTIMIDACIÓN PÚBLICA (Artículo 211 Código Penal).

Es lamentable lo que sucedió en nuestra escuela debido a una AMENAZA escrita en el baño de varones.

Le sugerimos que charlen, dialoguen y lean todos los comunicados que enviamos con sus hijos.

Por lo tanto, los ALUMNOS SE RETIRAN CUANDO TERMINE EL PROTOCOLO. No a las 11,20 hs como estaba programado”. Muchas gracias.


El desarrollo del protocolo implicó la permanencia de los estudiantes dentro del establecimiento hasta completar las actuaciones preventivas y garantizar que no existiera ningún riesgo inmediato. Finalmente, los alumnos se retiraron cerca de las 12 horas, una vez que las autoridades consideraron que la situación estaba bajo control.

El episodio generó inquietud entre las familias, aunque desde la institución se remarcó que se trató de una medida preventiva y que no se detectó ningún elemento que indicara una amenaza concreta. No obstante, las actuaciones continúan para esclarecer el origen del mensaje y determinar responsabilidades.

Este tipo de situaciones vuelve a poner en agenda la importancia del diálogo entre padres, docentes y alumnos, así como la necesidad de reforzar la convivencia escolar y la concientización sobre la gravedad de este tipo de mensajes, que pueden generar alarma social y movilizar recursos de seguridad.

Las autoridades reiteraron que ante cualquier hecho similar se actuará con la misma celeridad, priorizando siempre la prevención y la protección de la comunidad educativa.