Se trata del Paraje Km 48, Campo Corbalán, Fortín Chilcas y Fortín Charrúa.






Las intensas lluvias registradas en la región continúan generando complicaciones en distintas zonas rurales, donde varios parajes permanecen sin suministro eléctrico desde la noche del pasado lunes, cuando un fuerte temporal azotó el norte santafesino. La situación afecta puntualmente a los Parajes Km 48, Campo Corbalán, Fortín Chilcas y Fortín Charrúa, cuyos accesos presentan serias dificultades debido al estado de los caminos anegados.

Desde la Empresa Provincial de la Energía (EPE), el gerente de la delegación Reconquista, Diego Alonso, explicó que por estas horas se evalúa la posibilidad de ingresar a los sectores afectados para restablecer el servicio. La prioridad, indicó, es garantizar condiciones seguras para el personal técnico antes de iniciar cualquier intervención.

“Hasta hoy, era imposible ingresar para poder trabajar de forma segura, lamentablemente, cada tanto la naturaleza nos hace estas jugadas”, expresó Alonso en diálogo con FM Vida, al referirse al panorama complejo que presentan los caminos rurales tras las precipitaciones acumuladas.

El temporal dejó extensos sectores bajo agua, con banquinas desbordadas, alcantarillas colapsadas y tramos directamente intransitables. Esta situación no solo impide el normal desplazamiento de los equipos técnicos, sino que también representa un riesgo para reparar las líneas dañadas.

Mientras tanto, crece la preocupación entre los vecinos de las zonas afectadas, quienes ya llevan varios días sin energía eléctrica. La falta del servicio impacta directamente en la conservación de alimentos, la comunicación y el funcionamiento de bombas de agua, elementos esenciales en la vida cotidiana rural.

“Perdimos todo lo que teníamos en la heladera, y hoy no está para tirar alimentos”, manifestaron algunos pobladores, visiblemente molestos por el tiempo transcurrido sin respuestas concretas. Además, señalaron que la prolongada interrupción del servicio complica la rutina diaria, especialmente en hogares con niños y adultos mayores.

A la problemática eléctrica se suma el aislamiento parcial de los parajes, ya que muchos caminos secundarios permanecen cubiertos por agua. Esta situación también dificulta el ingreso de asistencia y el abastecimiento de insumos básicos, incrementando el malestar general entre los habitantes.

Desde la EPE indicaron que continúan monitoreando la evolución del clima y el estado de los accesos, y que apenas existan condiciones mínimas de transitabilidad, se enviarán cuadrillas para comenzar con las tareas de reparación. El objetivo es restablecer el suministro lo antes posible, aunque reconocen que el panorama dependerá de la mejora del terreno.