Realizamos un recorrido en la mañana de este jueves.
En la mañana de este jueves recorrimos la localidad de Garabato y pudimos constatar la delicada situación que atraviesan vecinos del barrio Cementerio, quienes continúan con sus viviendas anegadas tras las intensas precipitaciones registradas, que alcanzaron los 220 milímetros.
Como consecuencia del gran caudal de agua acumulado, al menos una veintena de personas debieron abandonar sus hogares, mientras que otras todavía no pueden regresar debido a que el nivel continúa elevado. A más de 48 horas del fenómeno climático, el escurrimiento es extremadamente lento, lo que agrava el panorama y prolonga la emergencia.
Durante la recorrida, varios vecinos señalaron que una taipa construida de manera clandestina en un campo adyacente al pueblo estaría obstaculizando el normal drenaje del agua. Esta situación habría generado la acumulación en sectores bajos del barrio, complicando aún más la situación de las familias afectadas.
En este contexto, autoridades provinciales tomaron conocimiento de lo ocurrido y, según indicaron, intervendrían de forma inmediata para facilitar el escurrimiento y aliviar la situación de los habitantes.
Uno de los vecinos perjudicados, Abel Hilario Calderón, expresó en diálogo con FM Vida su preocupación por el escenario actual. Señaló que ni siquiera durante el fenómeno climático de El Niño, cuando se registraron cerca de 600 milímetros de lluvia, vivió una situación similar. “Tuve que abandonar mi casa cuando el agua ya me llegaba a la altura de la rodilla”, relató, evidenciando la gravedad del momento que atraviesan las familias del sector.
Mientras tanto, los vecinos continúan aguardando soluciones urgentes que permitan el rápido drenaje del agua y el retorno seguro a sus viviendas.























