El Juzgado de Primera Instancia Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista resolvió autorizar la continuidad de los contratos de fason para el desmote de algodón entre Algodonera Avellaneda S.A. y Vicentin SAIC, en el marco del concurso preventivo que atraviesa la firma algodonera. La decisión fue firmada por el juez Fabián Silvano Lorenzini y la secretaria Janina Emiliana Yoris el 1 de abril de 2026.







La resolución judicial responde a un pedido presentado por la empresa concursada, que había informado la aceptación de una oferta de fason para el desmote de algodón, cuya operatividad estaba condicionada a la autorización del tribunal. El acuerdo había sido cuestionado inicialmente por el Comité de Acreedores y la Sindicatura por considerar que algunas cláusulas resultaban desventajosas y podían afectar los intereses de los acreedores.

Tras modificaciones incorporadas mediante una “addenda”, el juzgado evaluó nuevamente el contrato y concluyó que podía autorizarse su ejecución para la campaña algodonera 2026, hasta diciembre del mismo año, aunque sujeto a revisión posterior. Según la resolución, los contratos están vinculados al giro normal de la empresa y constituyen una alternativa para sostener su actividad en medio de la crisis financiera.

El acuerdo contempla la prestación del servicio de desmote en las plantas industriales ubicadas en Pinedo (Chaco) y Bandera (Santiago del Estero), con un procesamiento estimado de hasta 60.000 toneladas anuales. Además, se prevé un financiamiento inicial de hasta 300.000 dólares destinado al pago de salarios, servicios esenciales y la puesta en marcha de las instalaciones.

No obstante, el tribunal estableció límites claros: declaró inoponibles aquellas cláusulas que obligaban a la venta de un inmueble de la concursada, las que imponían cómo debía aplicarse el producido de esa eventual venta y la opción de compra irrevocable de activos sin condiciones precisas. Estas disposiciones, según la resolución, podrían afectar la igualdad de trato entre acreedores y la conservación de la empresa.

El fallo también remarcó que la empresa actualmente carece de capital de trabajo y que la concreción de los contratos con Vicentin constituye “su única esperanza de subsistencia” durante la campaña algodonera. Por ello, se ordenó a la Sindicatura realizar informes periódicos sobre costos operativos y mantenimiento de las plantas, con el objetivo de monitorear la viabilidad del esquema productivo.

Asimismo, el juzgado dispuso que el primer informe mensual deberá presentarse el 28 de abril de 2026, con datos claros y trazables para el seguimiento por parte de los acreedores y del propio tribunal.

Con esta decisión, la Justicia busca garantizar la continuidad operativa de la empresa algodonera, preservando al mismo tiempo los intereses de los acreedores y la transparencia del proceso concursal.