Este 28 de marzo se cumplen 33 años del trágico fallecimiento de Hernán “Indio” Solari, ex futbolista de Unión de Santa Fe y oriundo de Ingeniero Chanourdié, quien perdió la vida en un accidente de tránsito ocurrido en 1992 sobre la Ruta Nacional 11. La fecha vuelve a movilizar recuerdos entre hinchas, ex compañeros y allegados, quienes compartieron videos y mensajes para homenajearlo.






Solari había tenido una jornada inolvidable apenas horas antes de su muerte. En 1992 disputó el clásico santafesino frente a Colón de Santa Fe, encuentro que finalizó 1 a 1 y en el que el “indio” marcó un gol, siendo además elegido como una de las figuras del partido por el periodismo deportivo. Tras ese buen momento, decidió viajar de inmediato hacia el norte provincial para compartir la alegría con su familia.

Según recuerdan quienes lo acompañaban, el futbolista partió rumbo a su pueblo natal luego del encuentro. En el trayecto, al llegar a Reconquista, descendió uno de los acompañantes, mientras Solari continuó viaje junto a su primo y un amigo. La madrugada del 28 de marzo de 1992 amaneció con condiciones climáticas adversas y una densa niebla que terminaría siendo determinante.

La tragedia en la ruta

En las primeras horas de ese domingo, Solari viajaba hacia Ingeniero Chanourdié en un Peugeot 404 color naranja. Lo acompañaban Héctor Álvarez, quien se bajó en Reconquista, además de Abel Ibarra y Rolando Fernández, quien conducía el vehículo.

La niebla sobre la Ruta 11 resultó fatal. A unos cuatro kilómetros de Avellaneda, tres camiones colisionaron entre sí y quedaron atravesados sobre la calzada. Minutos después, el automóvil en el que viajaban Solari y sus acompañantes llegó al lugar sin que el conductor pudiera reaccionar a tiempo.

El impacto fue devastador y los tres ocupantes murieron en el acto, generando una profunda conmoción en el fútbol santafesino y en toda la región.



Un recuerdo que permanece

Hoy, a más de tres décadas del hecho, el hincha tatengue continúa recordando al “indio” Solari no solo por su talento dentro de la cancha, sino también por su calidad humana. Ex jugadores que compartieron plantel con él y otros que lo conocieron como persona enviaron mensajes y videos rememorando anécdotas, su compromiso con el equipo y el cariño que generaba.

A 33 años de su partida, su nombre sigue presente en la memoria del fútbol del norte santafesino y de los simpatizantes de Unión, que cada 28 de marzo renuevan el homenaje a un jugador que dejó una huella imborrable.