Sucedió llegando al fin de la semana pasada.






Un vigilador tercerizado de 36 años terminó internado con quemaduras graves tras atrincherarse en una empresa de Rosario para exigir una deuda salarial. Ocurrió el viernes pasado en medio de un operativo desesperado para evitar una tragedia.

Qué pasó:

El hombre había trabajado en tareas de seguridad para la empresa y fue al lugar para reclamar plata que, según denunció su entorno, le debían desde hacía meses.

En medio de la desesperación, se encerró en una garita de seguridad con un bidón de combustible y un encendedor.

Cuando llegó la policía, empleados del lugar dijeron que el trabajador se había atrincherado y que no quería irse sin una respuesta.

En pleno operativo recibió el disparo de una pistola Taser para reducirlo.

A los pocos segundos se prendió fuego y la escena generó una situación de extrema tensión frente a quienes estaban en el lugar.

Las llamas fueron rápidamente sofocadas con extintores por personal presente, mientras bomberos colaboraban en la asistencia hasta la llegada de la ambulancia.

Luego fue trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde quedó internado con graves quemaduras, aunque con signos vitales estables al momento del ingreso.

Durante la intervención también resultaron con quemaduras leves tres policías que participaron del rescate.

La pareja del hombre contó que atravesaba una fuerte angustia por la deuda y aseguró que estaba desesperado porque no le daban respuestas.

La Justicia investiga ahora la secuencia del hecho y el trasfondo del conflicto laboral.