Pobladores del norte del departamento Vera volvieron a alzar la voz ante una problemática que, aseguran, se arrastra desde hace al menos siete u ocho meses: la falta de suministro regular de agua potable en distintas localidades que dependen del denominado Acueducto Norte.






La situación afecta directamente a vecinos del norte del departamento Vera como Cañada Ombú, Intiyaco, Colmena, Garabato y otras comunidades de la zona, donde el acceso al agua potable se ha vuelto irregular, insuficiente o directamente inexistente en determinados períodos.

“Hace siete u ocho meses que venimos así. No podemos seguir de esta manera. No tenemos respuesta de ningún lado”, expresó una vecina en un mensaje enviado a este medio, reflejando el malestar generalizado. El reclamo se intensifica aún más en el contexto de las altas temperaturas que se registran en la región, donde el agua no solo es un recurso esencial para el consumo, sino también para la higiene, la alimentación y el cuidado de la salud.

Una problemática que se profundiza con el calor

En plena temporada estival, con jornadas que superan ampliamente los 35 grados, la falta de agua potable agrava la vulnerabilidad de niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. “El agua es fundamental, vital, importante, más con estos calores”, remarcan los pobladores, quienes aseguran sentirse desamparados ante la ausencia de soluciones concretas.

Según relatan, en muchos hogares deben recurrir a la compra de agua embotellada, a la recolección en recipientes cuando el servicio se restablece por pocas horas, o incluso al traslado hacia otras localidades para abastecerse. Esta situación implica un costo económico y un desgaste físico que no todas las familias pueden afrontar.

Reclamo sin respuestas claras

Los vecinos sostienen que han realizado múltiples gestiones y reclamos ante autoridades locales y organismos responsables del servicio, pero hasta el momento no han obtenido respuestas satisfactorias ni un plan de contingencia que garantice la normalización del suministro.

El Acueducto Norte fue proyectado como una solución estructural para garantizar el acceso al agua potable en una amplia franja del norte santafesino. Sin embargo, los usuarios denuncian fallas reiteradas, baja presión y cortes prolongados que se repiten desde hace meses.

“Necesitamos ser escuchados”, enfatizan los habitantes de la región, quienes piden la intervención urgente de las autoridades provinciales y un cronograma claro de obras o reparaciones que permita recuperar la normalidad del servicio.

Un derecho básico vulnerado

El acceso al agua potable es un derecho humano fundamental reconocido por organismos internacionales y resulta indispensable para una vida digna. En comunidades rurales y pequeñas localidades como las del norte departamental, donde las alternativas de abastecimiento son limitadas, la dependencia del sistema de acueducto es casi total.

Por ello, los vecinos advierten que la situación ya no admite más dilaciones. Solicitan una respuesta inmediata, información oficial sobre las causas del problema y plazos concretos para su resolución.

Mientras tanto, el malestar crece y la preocupación se multiplica en cada hogar afectado. En medio del calor extremo y la incertidumbre, el reclamo es claro y urgente: agua potable para todos, sin más demoras.