Así fue dispuesto a pedido de la fiscal Luciana Chiavarini, en una audiencia que se realizó en los tribunales reconquistenses. La víctima es la expareja del imputado. Los hechos ilícitos fueron cometidos el miércoles de la semana pasada en un marcado contexto de violencia de género.
Roque Fabián Contarde, de 52 años de edad, quedó en prisión preventiva investigado por delitos cometidos en un contexto de violencia de género en Reconquista. Así fue dispuesto por la jueza de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Norma Senn, en una audiencia que se desarrolló en los tribunales reconquistenses.
La fiscal Luciana Chiavarini está a cargo de la investigación y es quien solicitó que el imputado transite el proceso judicial privado de su libertad.
“La víctima fue escuchada por la jueza e hizo un relato contundente en el que narró con mucho dolor los padecimientos a los que era sometida por el imputado desde hacía mucho tiempo”, informó la fiscal.
La representante del MPA agregó que “más allá de que la Defensa pidió la libertad del imputado, la jueza coincidió con nuestro planteo acerca de que los riesgos procesales estaban latentes y la prisión preventiva era necesaria para resguardar a la mujer y a su grupo familiar”, explicó la funcionaria del MPA.
Los hechos
Chiavarini indicó que “en los primeros minutos del miércoles pasado, el hombre investigado fue a la casa de su exsuegra ubicada en calle 22 y 111 del barrio Zulema”, y agregó que “en esa vivienda estaba la víctima”.
“En el marco de una discusión, forcejearon, el imputado le exigió que regrese al domicilio en el que convivían y la amenazó diciéndole que, si no hacía lo que él pretendía, algo le pasaría a ella y a los hijos de ambos”, sostuvo.
La funcionaria explicó que “ya en la mañana del miércoles, alrededor de las 10:30, el hombre investigado se comunicó telefónicamente con la víctima y la amenazó nuevamente”.
“Alrededor de las 11:50, Contarde fue una vez más a la vivienda, y al no poder encontrar a la víctima la llamó por teléfono”, relató Chiavarini.
La representante del MPA manifestó que “luego de todo lo que había ocurrido, la mujer decidió hacer una denuncia, y mientras la estaba haciendo, el imputado fue de nuevo a la casa de su exsuegra, pero esta vez lo hizo con un revólver calibre 22 y amenazó a familiares de su expareja”.
“Finalmente, vecinos llamaron al 911, la policía llegó al lugar y el hombre investigado quiso ocultar el revólver en una cuneta, pero el personal de la fuerza de seguridad lo encontró y lo secuestró”, informó la fiscal.
Chiavarini sostuvo que “la Defensa cuestionó que el imputado no tenía el arma en su poder, pero la jueza entendió que las evidencias que presentamos eran suficientes para poder atribuirle la portación de ese revólver”. La fiscal también hizo hincapié en que “las pericias realizadas confirmaron que el arma de fuego era apta para disparar, estaba cargada y en condiciones de ser usada”.
Delitos
La fiscal le atribuyó al hombre investigado la autoría de los delitos de amenazas simples y portación de arma de fuego de uso civil.
|