En medio de la creciente tensión dentro de la fuerza policial y tras las recientes declaraciones de un funcionario del área de Seguridad provincial, que relativizó la situación salarial de los efectivos, se conocieron recibos de sueldo oficiales que permiten dimensionar con mayor precisión cuánto percibe realmente un policía en actividad.






La documentación corresponde a un agente con 12 años de antigüedad y dos ascensos, y refleja los haberes de los últimos meses, desmintiendo versiones que hablaban de sueldos “competitivos” o “acordes al riesgo y la responsabilidad” que implica la función.

Según los comprobantes, el haber bruto mensual ronda entre 1.380.000 y 1.590.000 pesos, pero tras los descuentos obligatorios —jubilación, obra social, aportes previsionales y otros ítems— el salario neto de bolsillo se reduce significativamente.

En uno de los recibos, el neto liquidado alcanza apenas los 1.053.277 pesos, mientras que en otro, con adicionales variables, el monto asciende a 1.179.527 pesos, cifras que distan de la imagen transmitida desde el discurso oficial.

Entre los conceptos que integran el salario figuran:

Sueldo básico

Antigüedad administrativa

Título

Riesgo profesional

Dedicación especial

Sumas no bonificables

Garantías salariales transitorias

A pesar de la suma de adicionales, más de 350.000 pesos mensuales se pierden en descuentos, sin contar aportes voluntarios, lo que vuelve a poner en debate la precarización salarial que denuncian los propios efectivos y sus familias.

Desde sectores policiales remarcan que estos ingresos deben analizarse en contexto: jornadas extensas, falta de horas extra reconocidas, riesgo permanente, presión psicológica y escasos recursos operativos.

“Estos recibos muestran la realidad, no el relato”, señalaron fuentes vinculadas a la fuerza, al tiempo que reclamaron una discusión salarial seria, transparente y basada en números reales.

La publicación de esta documentación se da en un clima de fuerte malestar interno y vuelve a encender la polémica sobre el verdadero salario policial en la provincia, en contraposición a los discursos oficiales que, para muchos efectivos, están lejos de la vida cotidiana en la calle.