Momentos de extrema tensión se viven en Rosario y la región.
Un escenario de extrema tensión se vive por estas horas en Rosario y la región, luego de que efectivos del Comando Radioeléctrico de Rosario, el Cuerpo de Guardia de Infantería (CGI) y personal policial de Villa Gobernador Gálvez resolvieran acuartelarse tras un grave enfrentamiento interno entre policías.
Según trascendió, el detonante fue una manifestación pacífica protagonizada por efectivos policiales y familiares, que se concentraron frente a la Unidad Regional II de Rosario en reclamo de mejoras salariales y condiciones laborales. La protesta, que se desarrollaba sin incidentes, habría derivado en momentos de altísima tensión luego de que superiores ordenaran reprimir la concentración.
La situación escaló rápidamente y terminó en enfrentamientos entre efectivos que se encontraban de servicio y aquellos que participaban de la protesta, generando escenas de violencia inéditas entre camaradas. Como consecuencia directa de estos hechos, distintas dependencias policiales resolvieron replegarse y acuartelarse.
Desde sectores policiales aseguran que el reciente anuncio del Gobierno provincial no fue suficiente para descomprimir el conflicto, lo que provocó una profundización de las medidas de fuerza y una escalada de manifestaciones en distintos puntos del territorio santafesino.

En un comunicado que comenzó a circular en las últimas horas se expresa:
“Pasa ahora: el Comando Radioeléctrico de Rosario se reagrupa y se acuartela. Tocaron a los suyos, tocaron a la policía, tocaron al pueblo”.
Mientras tanto, la ciudad de Rosario atraviesa horas de máxima incertidumbre. Las calles permanecen sin presencia policial activa, situación que genera una profunda preocupación entre los vecinos. De manera extraoficial, trascendió que el control del orden público estaría siendo asumido por fuerzas federales, aunque hasta el momento no hubo confirmación oficial.
El conflicto continúa abierto y el clima es de absoluta tensión, tanto dentro de la fuerza como en la sociedad, a la espera de definiciones políticas que permitan encauzar una situación que ya es considerada crítica y sin precedentes recientes en la provincia.
























