El conflicto protagonizado por policías y personal penitenciario de la provincia de Santa Fe continúa escalando y dejó de ser un hecho circunscripto a Rosario. El reclamo, iniciado este miércoles en esa ciudad, se replica este jueves en la capital provincial y en localidades del norte como Vera y Tostado, donde ya se organizan nuevas medidas de visibilización.








Los efectivos denuncian una situación de “gravedad institucional”, marcada por salarios por debajo de la canasta básica, sobrecarga laboral, falta de descanso, desarraigo y ausencia de contención psicológica y diálogo con las autoridades.



Mientras en Rosario persisten las protestas frente a dependencias policiales, en la ciudad de Santa Fe se registraron concentraciones de policías, retirados y familiares frente a la Casa de Gobierno. En paralelo, en Vera y Tostado avanzan las convocatorias para manifestaciones pacíficas previstas para la tarde de este jueves.

Las primeras reuniones se desarrollaron sin afectar el servicio ni portar uniformes o armamento, con un mensaje unificado: respaldar el petitorio impulsado por la Asamblea de Autoconvocados de Rosario y acompañar una protesta que ya tensiona a la conducción política y policial de la provincia.

Quienes participaron coincidieron en que lo que ocurre en Rosario no es un hecho aislado, sino la expresión más visible de un malestar que atraviesa a toda la estructura de seguridad santafesina. “Lo de Rosario nos representa a todos”, fue una de las frases que más se repitió entre los presentes.

En la capital provincial se destacó la amplitud del acompañamiento. Además de efectivos en actividad y retirados, se sumaron trabajadores del Servicio Penitenciario y familiares, que comenzaron a involucrarse activamente en la organización de las próximas acciones. La presencia de las familias volvió a poner en primer plano el impacto que la crisis tiene puertas adentro de los hogares, donde los ingresos ya no alcanzan y el estrés y la incertidumbre se vuelven permanentes.

La extensión del reclamo a Santa Fe capital confirma que el conflicto dejó de ser local. Lo que comenzó como una protesta frente a la Jefatura de la Unidad Regional II hoy se proyecta como una crisis de alcance provincial, con réplicas en distintas jurisdicciones y una creciente articulación entre sectores.

Mientras tanto, desde el Gobierno provincial no se anunciaron respuestas concretas ni la apertura de canales formales de diálogo, situación que, según los manifestantes, alimenta la organización desde abajo y la coordinación entre efectivos de distintas regiones.

Tostado

Para la tarde de este jueves, a las 17 horas, está prevista una concentración pacífica en la plaza central de Tostado, lindante a la Jefatura policial. La convocatoria se realizará sin uniformes, sin armamento y sin afectar el servicio, bajo la consigna “Basta de ser un número más”.

Vera

En la ciudad de Vera también se prevé una concentración frente a la sede de la Unidad Regional XIX, en apoyo a los reclamos que se desarrollan en el sur de la provincia y en adhesión al petitorio unificado.

Petitorio

Entre los principales puntos del reclamo, los autoconvocados exigen una recomposición salarial real y verificable, con un salario inicial que no sea inferior a la canasta básica total; la regularización y transparencia en las liquidaciones; un reordenamiento del régimen de guardias que garantice descanso efectivo; la implementación de una Tarjeta Alimentaria Policial para todo el personal; programas específicos de salud mental con acceso confidencial y sin represalias; transporte gratuito de larga distancia con mayor cobertura para el personal del norte provincial; mejoras en las condiciones básicas de infraestructura en dependencias; y la conformación de una mesa de trabajo con autoridades del Ministerio de Seguridad, Hacienda y Salud.

Asimismo, solicitan una audiencia urgente y una respuesta formal por parte del Ejecutivo, con plazos, responsables y mecanismos de seguimiento, advirtiendo sobre la gravedad de la situación institucional que atraviesa el sistema de seguridad provincial.