La cautelar fue dispuesta a pedido del fiscal Sebastián Galleano, en una audiencia realizada en los tribunales de Reconquista. El imputado Maximiliano Marcelino Jaime, tiene 22 años. El ilícito fue cometido en la madrugada del viernes 16 de enero pasado. En el marco del mismo legajo hay un menor de edad investigado.
Fiscal Dr. Sebastián Galleano
Maximiliano Marcelino Jaime, de 22 años de edad, quedó en prisión preventiva investigado por robar en una escuela en Avellaneda (departamento General Obligado).
El fiscal Sebastián Galleano solicitó la medida cautelar en una audiencia ante el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Gonzalo Basualdo, realizada en los tribunales de Reconquista.
Los hechos
Galleano afirmó que “el viernes 16 de enero pasado en horas de la madrugada, el imputado Jaime junto a un menor de edad ingresaron a la escuela N.º 928 'Bernardino Rivadavia' ubicada en la calle 114 al 300”.
“Jaime junto al otro joven previamente escalaron el portón principal del establecimiento educativo” detalló el fiscal y añadió que “una vez dentro realizaron un boquete en la pared y en el techo del sector de depósito”.
El funcionario explicó que “el imputado junto al joven lograron sustraer elementos de electrónica, de laboratorio, de cocina, instrumentos musicales entre otros”.
“Luego se retiraron del establecimiento dejando un desorden generalizado y daños estructurales en los ambientes afectados” remarcó.
El representante del MPA sostuvo que “la directora de la institución advirtió el hecho en horas de la mañana y realizó la denuncia correspondiente”.
“A partir de un testigo de identidad reservada, se logró dar con los involucrados que se encontraban publicando y ofreciendo los elementos sustraídos a personas conocidas” puntualizó Galleano.
El fiscal resaltó que “el lunes 19 de enero se realizó un allanamiento en el domicilio del imputado donde se lograron recuperar elementos vinculados al hecho y se procedió a la detención del mismo”.
La palabra de la directora del establecimiento
La directora del establecimiento tomó la palabra y dio lectura a una carta institucional, en la que relató con detalle lo ocurrido durante el ilícito y las consecuencias que dejó el violento ingreso al edificio escolar.
Según se expuso, al concurrir a la escuela se encontraron con armarios violentados, puertas forzadas, cerraduras dañadas, roturas en el techo y un desorden generalizado, una situación que fue descripta como profundamente dolorosa para docentes, alumnos y familias. La institución alberga a 305 alumnos y cuenta con 45 trabajadores, quienes se vieron directamente afectados por el hecho.
Durante la audiencia también se presentó un listado detallado de los elementos sustraídos, entre los que se encuentran materiales didácticos, instrumentos musicales, parlantes, tablets, utensilios de cocina, termos, elementos de limpieza y equipamiento esencial del comedor escolar, servicio al que asisten diariamente entre 35 y 40 niños y niñas, incluso durante el período de receso. En ese sector, además, fueron robadas tres cuchillas grandes indispensables para la preparación de los alimentos.
El valor estimado de lo robado y dañado supera los 4 millones de pesos, monto que la institución no puede afrontar con fondos propios, lo que agrava la situación y dificulta el normal funcionamiento escolar, ya que las reparaciones y reposiciones dependen de gestiones externas que no tienen respuestas inmediatas.
Desde la comunidad educativa expresaron su dolor, indignación y sensación de vulnerabilidad, remarcando que gran parte del trabajo de reorganización y gestiones se está realizando durante el período de vacaciones del personal, con el objetivo de no dejar a la escuela desprotegida ni reducir el hecho a una instancia meramente judicial.
Finalmente, la directora destacó y agradeció el compromiso de los docentes, que colaboraron de inmediato para ordenar la escuela, y de las familias que aportaron información clave, lo que permitió identificar a personas que intentaban vender los elementos sustraídos.
Calificación penal
Al hombre que quedó en preventiva se le atribuyó la coautoría del delito de robo calificado (por ser cometido mediante escalamiento y rotura de obstáculos) y agravado (por la intervención de un menor de edad).
























