Es una traza clave para conectar materias primas con industrias y puertos
Por cerca de 200 kilómetros se extiende la traza de calzada natural, que une a 9 de Julio, Vera y General Obligado. En línea recta atraviesa los Bajos Submeridionales, paralela al Canal de la Línea Paraná. La región no cuenta con arterias transversales asfaltadas. Mejoras en la conectividad vial, los costos del transporte y la sinergia productiva.
Gato Colorado, Los Amores y Villa Guillermina se asientan en la franja más septentrional de la provincia de Santa Fe, unidos en sus destinos por la transversal Ruta 30. Aunque la lejanía entre estos pueblos de 9 de Julio, Vera y General Obligado se ve agravada por la característica de calzada natural de la vía que los conecta -son kilómetros y kilómetros de camino de tierra-, en el futuro esas distancias podrían verse optimizadas de prosperar los proyectos que buscan pavimentar la arteria provincial más norteña de todas.
No está demás decir que se reconvertirían en lugares estratégicos por donde transitarían las materias primas de la producción que se originan en el oeste y pugnan por llegar al noreste industrializado y con acceso a los puertos.
Pero el propósito es mucho más ambicioso que el loable objetico de enlazar localidades en términos viales. Aunque se descuenta que el asfaltado de “la 30” impactará de manera superlativa en estas localidades que corren la suerte de cabeza de playa de la iniciativa, en realidad los beneficios de fondo estarán dados por una sinergia productiva mucha más amplia, que revalidará todo el ecosistema agroindustrial de la región más extensa de la provincia.
Recorrida
“La idea es establecer una vía de comunicación consolidada que mejore la interacción de las cadenas de la producción del norte santafesino. Hoy por hoy no existe una ruta transversal pavimentada que asegure la conectividad vial”, pone en contexto el diputado provincial Sergio “Chiqui” Rojas.
El legislador junto al presidente de la Sociedad Rural de Vera, Carlos Chamorro, y miembros de la Comisión Directiva ruralista, exploraron el estado de esta ruta de tierra en el tramo que va desde Los Amores hasta la Ruta 13, límite entre los departamentos Vera y 9 de Julio.
El relevamiento inicial de la dirigencia verense permitió conocer de primera mano el estado de la carretera, que corre paralela al Canal de la Línea Paraná, construido para evacuar excedentes pluviales hacia el valle aluvial del río homónimo. En buen estado de conservación, el camino roza por momentos el Paralelo 28, frontera con Chaco. Se percibe en el trayecto evaluado una mejor altura respecto de otras rutas transversales como son la 31 y la 32, más comprometidas por la influencia hídrica de los Bajos. “La 30” cuenta, a simple vista, con mejor infraestructura de puentes y alcantarillas y una cota elevada, un factor determinante a la hora de evaluar el impacto ambiental que tendría el emprendimiento.
Eje de integración
La actividad ganadera, predominante en la zona, cede espacios a la siembra de cultivos como el girasol. Hasta no hace mucho sembrar en medio del terreno inundable era utópico, pero esa realidad viró y se aprecian contingentes de productores -sobre todo chaqueños- que apuestan a la chacra en esas vastedades.
Rojas considera a la Ruta 30 como “eje de integración y desarrollo para el norte santafesino”. “Es clave”, asegura, quien durante el gobierno de Miguel Lifschitz fue Coordinador del Plan del Norte.
Con un estadio territorial de su autoría -presentado a presidentes comunales e intendentes del norte, entre ellos los mandatarios municipales de Villa Ocampo, Cristian Marega, y su par de Las Toscas, Iván Sánchez- busca reflotar la necesidad de la pavimentación, en base a que “representa una obra estratégica para dinamizar la producción regional, reducir costos logísticos, fortalecer las economías locales y generar oportunidades para las comunidades del norte santafesino”.
El texto formula un análisis geopolítico: “A su vez, coloca a la provincia en una posición privilegiada dentro de los corredores de integración del Mercosur, facilitando la conexión con Paraguay, Brasil y el norte argentino”.
Corredor productivo y logístico
En tren de argumentar las virtudes de la Ruta 30, Rojas remarca que atraviesa una de las zonas de “mayor potencial agropecuario, forestal y ganadero del país”, consolidándose como un corredor transversal de integración entre Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero, con conexiones directas a los principales mercados nacionales e internacionales.
“Su pavimentación permitirá canalizar con mayor eficiencia la producción agrícola, ganadera y forestal hacia centros industriales y portuarios, especialmente el Puerto Ocampo, cuya reciente habilitación abre la posibilidad de exportación directa a través de la Hidrovía Paraguay – Paraná”, detalla, en cuanto a la matriz en que se asienta su propuesta que es compartida por entidades intermedias.
Con gentileza de El Litoral
|