Solicitan que se gestione la localización de la placa y que sea reinstalada en cuanto las condiciones edilicias lo permitan.
La organización Norte Amplio por los Derechos Humanos reclamó la restitución de una placa señalética que fue retirada de la sede de la Región II de Educación, en Reconquista. El elemento recordatorio había sido instalado en abril de 2018 como homenaje a docentes y asistentes escolares perseguidos durante la última dictadura militar.
Aquella jornada estuvo enmarcada en dos actos oficiales vinculados a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia. En uno de ellos se señalizó la Jefatura Departamental de Policía General Obligado (Región IX) como ex Centro Clandestino de Detención (CCD). Previamente, se había colocado la placa en la sede educativa, con la presencia del entonces secretario de Derechos Humanos de Santa Fe, Publio Molinas, y del responsable del área Memoria, Ramón Verón, además de autoridades, organizaciones sociales y representantes gremiales, entre ellos AMSAFE.
Según pudo saberse, la placa fue retirada durante la penúltima gestión regional, posiblemente en el marco de obras o refacciones en el ingreso del edificio. Sin embargo, nunca volvió a colocarse, lo que generó preocupación en ámbitos vinculados a la defensa de los derechos humanos.
Desde NorteAmplioDDHH señalaron que por ese lugar circulan a diario cientos de docentes y trabajadores del sistema educativo, “muchos de ellos agobiados por sus responsabilidades y, tal vez, sin advertir la importancia simbólica de mantener viva la memoria en esos espacios”.
La organización envió notas formales a la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe (a cargo de Emilio Jatón), al Jefe Regional de Educación, profesor Sergio García, y a la conducción de AMSAFE General Obligado, representada por el profesor Edgardo Cretaz. Solicitan que se gestione la localización de la placa y que sea reinstalada en cuanto las condiciones edilicias lo permitan.
El reclamo enfatiza que el sector educativo fue uno de los más golpeados por la represión estatal: quema de libros, prohibiciones, cesantías, persecuciones, secuestros, prisión y desapariciones. La región tiene una larga nómina de víctimas, entre ellos Dante Ruggeroni, Tato Ocampo, Juan Giordano, María E. Moreira, María L. Bregant, Enriqueta “Nené” García, Hugo Medina, Héctor Manni, Alberto Galarza, Mirta Busticci, Avelino Sellarés, Alba Acosta, Fredi Encina, César Urquiza, Rubén Viola, Ana M. Stirneman, Albertina y Yuyi Ortiz, Reinald Zapata, entre muchos otros.
“En tiempos de discursos negacionistas, no es bueno mirar para otro lado ni permitir que la memoria se diluya. La educación estuvo bajo fuego en aquellos años, y recordarlo sigue siendo urgente”, remarcaron desde la organización.
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