Walter Sola fue sentenciado a dos años de prisión de cumplimiento condicional por el violento episodio ocurrido en octubre de 2022 en el patio del edificio comunal.






El ex presidente comunal de Villa Saralegui, Walter Sola, fue condenado por haber agredido y amenazado al productor agropecuario Leonardo González Kees. La sentencia también se extendió a su hijo, Nicolás Sola Capriotti.

Este miércoles pasado el mediodía el juez penal Luis Octavio Silva dio a conocer su veredicto, que supuso penas de cumplimiento condicional, e impuso una serie de restricciones a los condenados. Entre ellas, la prohibición de acercarse y contactar a la víctima.

A Sola padre le impusieron dos años de prisión en suspenso como autor de “daño” y coautor de “amenazas” y “lesiones dolosas leves”. Por estos últimos dos delitos también fue condenado su hijo, a un año y medio de prisión condicional.

El fiscal Francisco Cecchini y el querellante Néstor Oroño dijeron estar conformes con la resolución del magistrado, pero aguardarán a conocer los fundamentos ya que esperaban lograr penas de cumplimiento efectivo.

El defensor de los Sola, Agustín Márquez, se mostró satisfecho con las penas en suspenso y la no aplicación de la agravante de “alevosía” al delito de lesiones, algo que discutió férreamente en sus alegatos. Sin embargo, esperará a conocer por qué el juez decidió condenar. El letrado había solicitado la absolución y, subsidiariamente, la aplicación de penas que no superen los 10 meses.

Disputa que terminó a los golpes

Oroño recordó que los Sola llegaron a juicio acusados de haber agredido a González el 3 de octubre de 2022 en el patio del edificio comunal de Villa Saralegui. La víctima se presentó en el lugar para “formular un reclamo por un incidente que había ocurrido ese día en relación a una tranquera”.

“Por pretender intercambiar algunas palabras con el presidente comunal y su hijo fue agredido y terminó con lesiones”, además le rompieron el teléfono y lo amenazaron.

Si bien al momento de la denuncia aún no había trascendido públicamente, cuando sucedió la golpiza “el clima estaba un poco enardecido porque había reclamos de los productores por el aumento de la tasa por hectárea que cobra la comuna”.

Ese tema derivó en una investigación paralela, en la que Oroño representa los intereses de la comuna y por la cual la fiscal Bárbara Ilera imputó a los Sola “enriquecimiento ilícito”, “asociación ilícita”, “malversación de caudales” e “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.