Fue en ausencia del sacerdote, es la segunda vez que roban y a pesar de que la primera vez quedo registrado un sujeto en la cámara de seguridad la policía local no avanzo en la investigación.
El párroco de la parroquia de Fortín Olmos, se encuentra participando del retiro anual de sacerdotes de la diócesis de Reconquista, y fue bajo esas circunstancias que ingresaron a la casa parroquial con fines de robo.
El modus operandi de él o los delincuentes, en esta oportunidad fue en principio cortar el suministro de energía eléctrica de toda la parroquia, para así desactivar las cámaras de seguridad y operar con total impunidad; fue así que destrozaron la puerta de ingreso y cometieron el robo.
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Es indignante el hecho en sí, pero más indignante es el accionar policial de los efectivos de la comisaría tercera, que a pesar de tener un sujeto registrado en las cámaras de seguridad cuando se produjo el primer robo, no avanzaron en absoluto en el esclarecimiento, lo que permitió que quizás el mismo ladrón envalentonado cometa nuevamente el ilícito.
“Si no tenés sospecha de quien o quienes son, no podemos hacer mucho, y si nombras a alguien, allanamos su casa y no encontramos nada, te pueden hacer una contradenuncia”, habría sido la desentonada respuesta de quien al momento estaba al frente de la comisaría, cuando se realizó la denuncia en el primer hecho, demostrando una falta de compromiso con la seguridad local y desprotegiendo a la víctima.
Ante semejante aberración, el jefe de la Unidad Regional XIX, deberá tomar cartas en el asunto, cuando de seguridad y falta de compromiso se trata, no basta con mostrar imágenes propagandistas de que se patrulla y se cuida la seguridad en todo el departamento.
























