Las hermanas compartieron un caminar de casi 30 años por la cuña boscosa. 






Aunque no lo anunciaron públicamente a través de medios de comunicaciones, porque prefieren hacerlo personalmente, trascendió que las religiosas del Sagrado Corazón de Jesús dejan de peregrinar por Fortín Olmos donde hoy tienen su residencia.

Las religiosas, que el 16 de mayo de 1995 inauguraron la casa donde residen, completaran su andar en este año en curso, y luego de sus vacaciones, en marzo del año entrante, dejarían definitivamente Fortín Olmos.

En su estadía por este Norte departamental, las religiosas han desarrollado un sin fin de actividades tanto en Fortín Olmos, como en los Parajes que componen la parroquia, destacándose la creación del Centro de Día “Nueva Esperanza” y la Biblioteca Popular “Sofía Barat”, instituciones que hoy cumplen un rol fundamental en el pueblo.

Si bien no trascendió el destino que cada una de las religiosas tendrá, se presume que sería Buenos Aires el lugar escogido para continuar su misión.



“Antes nuestras congregaciones estaban concentradas en las capitales de Argentina y Uruguay, luego a partir de una nueva renovación vimos la necesidad de partir a lugares donde no había presencia de religiosas; fue así que luego de un encuentro de nuestra hermana superiora con el entonces obispo de Reconquista Monseñor Juan José Iriarte, tras una invitación hecha por él, surgió la llegada de nuestra congragación a esta diócesis y así fuimos caminando de a poquito y descubriendo la riqueza de estos lugares”, expresaba la hermana Sarita en contacto con FM vida junto a la hermana Aida Benítez, al momento de cumplir 50 años de trayectoria en la diócesis de Reconquista.



En esa ocasión, las hermanas abordaron sobre las vocaciones en estos tiempos; en ese sentido expresaron que se trata de un llamado de Dios, consideraron que es un momento difícil en la iglesia y que hoy por hoy hay otras alternativas, como por ejemplo mujeres que se consagran laicalmente con otros estilos de vidas consagradas que no es en comunidades religiosas; no obstante siempre rezamos y estamos abiertas a lo que Dios quiera, quizás habrá que seguir trabajando un poco más en este sentido, pero el llamado está siempre, Jesús llama todos los días, quizás hoy cuesta escuchar más el modo”, expresaban.



Desde ya que agradecemos la entrega de todas las religiosas de la congregación que han pasado por Fortín Olmos, dejando una huella imborrable en aquellos que han compartido momentos inmemorables.