El hecho que conmociono Vera ocurrió en la mañana del 22 de octubre del 2022, cerca de las 6.30 horas, en la salida del boliche Odisea.
En audiencia prevista dentro del marco del Art.280 de C.P.P., realizada en el día 13 de Junio de 2023, presidida por el Dr. Martin Gauna Chapero y representando al Ministerio Publico de la Acusación el Dr. Nicolás Maglier, uno de los detenidos en la causa donde se investiga el homicidio de “PITY SOTO”, se quebró y conto toda la verdad de lo ocurrido.
Aparentemente según los dichos de Eduardo Matías Duarte imputado en esta causa, el conflicto lo habría iniciado Gabriel Agustín Pity Soto con un empujón y agresión verbal dentro del baño del boliche Odisea, donde Eduardo Duarte no puede entrar y decide volver al medio de la pista con sus amigos individualizados en su relato.
Lo que no se percató es que el Pity lo siguió y le asesta un golpe de puño a traición provocándole una lesión en el diente y lengua, lo que conlleva que se descompense; frente a esto con un sangrado imparable se dirige nuevamente al lavabo a limpiarse, donde ve concretamente su lesión y decide irse de la disco.
Cuando sale del local bailable, el Pity Soto estaba esperándolo para seguir la pelea y se le avalancha agarrándolo del cuello asfixiándolo más la propia sangre producto de la lesión provocada anteriormente, por lo que Duarte comienza a sentirse ahogado con su propia sangre, y mareado más en estado de ebriedad saca un puñal de su pierna y logra impactar en el cuerpo de la víctima logrando separarse y huir por calle Mendoza a un domicilio donde de inmediato llama a la ambulancia para informar lo ocurrido.
También hizo referencia a agresiones permanentes en hechos anteriores, donde en una ocasión le tumbó con golpes de puño dos dientes. Contestó preguntas de la Fiscalía pertinentes a lo de cargar un arma blanca, donde manifestó haber ingresado al boliche en reiteradas oportunidades con ella con el fin de defenderse.
Por último, amplió que el coimputado Aaron Savedra lo ayudó a salir del boliche por su lesión en la boca pero que no intervino en la pelea y desenlace fatal.
Wally Duarte, el imputado muy arrepentido, pidió disculpas a la familia del Pity Soto, argumentando que jamás quiso matar a nadie aludiendo a una situación rápida, repentina donde actuó no con intención sino a través de sus sentidos.

La defensa ejercitada por los Dres. González y Bergel consideran que esto genera un cambio elíptico en el devenir de la investigación y conlleva a un cambio de calificación inminente, que podría, en hipótesis, redundar en la libertad inminente de uno de los inculpados y la atenuación en la pena de la que pudiera ser pasible quien confeso su culpabilidad.
























