Yolanda Arce es técnica en gestión ambiental y, ante la ausencia del Estado, se puso al frente de un grupo de pequeños productores para asistirlos ante la sequía que azota al norte santafesino.
El audio refleja el drama que viven los pequeños productores de la Cuña Boscosa ante la pasividad de quienes deberían acudir en su ayuda y no lo hacen porque “no hay fondos”. Una mujer relata la “tristeza ante la impotencia de ver cómo los animales esperan resignadamente su inexorable final”, ante la apatía de quienes, evidentemente, tienen otras prioridades.
En la zona de Fortín Olmos y parajes aledaños, Yolanda inició una campaña de recolección de tachos para distribuir agua a los vecinos.

La idea tuvo una buena repercusión y logró la donación de 20 unidades de gran capacidad de parte de algunas entidades y particulares sensibilizados por la situación.

“En la mañana de este jueves 08 de diciembre comenzó la entrega del vital elemento a los pobladores de esta zona pero el desafío es llegar también a las localidades de más al norte donde la situación puede estar peor”, señaló.

“Tenemos una asociación de Pequeños Productores que se conformó hace poco y bueno la seguiremos peleando, luchando para que en algún momento los gobiernos sepan que los pequeños productores existen”, expresó Yolanda en su red social, totalmente convencida que “la unión hace la fuerza”.
En este contexto los pequeños productores agradecen la solidaridad de empresas y comercios de la región que hicieron posible la donación de cubas para el traslado de agua. Dentro de ellas se destacan, Unión Agrícola de Avellaneda Coop, Sociedad Rural de Reconquista, Friar, Maxilimp, más la donación de dinero de pequeños productores y otros actores de la región.
Por qué lloras abuela?.
El audio refleja el drama que viven los pequeños productores de la Cuña Boscosa ante la pasividad de quienes deberían acudir en su ayuda y no lo hacen porque “no hay fondos”.
Una mujer relata la “tristeza ante la impotencia de ver cómo los animales esperan resignadamente su inexorable final”, ante la apatía de quienes, evidentemente, tienen otras prioridades.
























