Martín Orellano era acordeonista del grupo “Esencias del litoral” y empleado en una empresa de limpieza. Discutió con su ex yerno, quien le disparó en el tórax en el cumpleaños de un amigo.
El encuentro entre dos personas que tenían problemas pendientes en el cumpleaños de un amigo fue el detonante del homicidio de Martín Orellano, de 42 años, en La Vincha y avenida 1907. Un barrio de trabajadores de campo y albañiles conocido como Territorio, ubicado a la altura de Uriburu al 5300.
El sábado a la noche, alrededor de las 20.30, Martín llegó a ese lugar y se encontró con Marcelo Moreyra, su ex yerno. Al parecer este muchacho de 26 años había maltratado a la hija mayor de Martín mientras estuvieron en pareja. Los dos hombres se enfrentaron y discutieron hasta que Marcelo sacó un revólver 32 y puso fin al pleito con un letal disparo.
“Hijo de re mil. Te odio con toda mi alma, sos la peor basura que conocí en mi vida... Me cagaste la vida a mí, y hoy...Le arrebataste la vida a mí papá!!!! Infeliz. Con mujeres si peleas, a mí sí me pegaste, me maltrataste, me ahorcaste, me maltrataste física y psicológicamente. Hoy aparte de eso, te convertiste en asesino. Lo que hiciste no tiene perdón. Haberme hecho lo que me hiciste a mí, ya está...Pero asesinar a alguien? A mi papá que tan amigo tuyo era... Que no anda ni armado, ni con facón ni con fierro porque no es así, jamás lo fue. Me lo mataste, dejaste a mis 3 hermanas chiquitas solas!!! Dos son bebés todavía. Ojalá pagues algún día por todo el mal que haces. Jamás fuimos malos con vos!!! JAMÁS. Y SIEMPRE PAGASTE CON MIERDA. HOY YA NO SE TE PUEDE DECIR SIQUIERA SER HUMANO. DESTROZASTE UNA FAMILIA”, posteo en redes sociales la hija del infortunado músico chamamecero.
El cumpleaños era en la casa de un tal José, sobre la avenida 1907, el hombre era amigo de Martín y esa noche festejaba su cumpleaños y el de su esposa. “Lo invitamos porque Martín era mi gran amigo y el otro apareció. Todos lo conocemos y encima sale con una prima mía. Nunca pensé que podía pasar esto. Yo estaba a un costado del patio y cuando fui a ver cómo estaba el fuego de la parrilla escuché que gritaban. Martín le tiró un manotazo al pibe y yo fui a separarlos, pero cuando agarré a Marcelo para alejarlo este chico sacó un revólver y le disparó a Martín. Si yo me movía un poco me lo daba a mí”, contó José el cumpleañero.
Marcelo Moreyra presunto homicida
Una vez que Martín cayó herido al piso, según contaron los testigos, Marcelo Moreyra tomó por la fuerza a su pareja y la arrastró hasta su Renault 11 para huir del lugar. Los pocos invitados que habían llegado empezaron a llamar a la policía y a la ambulancia. José se agachó junto a su amigo: “Él sabía que estaba fea la cosa. No dijo mucho, solo respiraba mal y un ratito después murió en mis brazos. La gente de la ambulancia no sabía dónde era el lugar y se quedó parada por Uriburu. Al rato largo lo vinieron a buscar”.
Un rato después la policía llegó a la casa de Marcelo, en barrio Santa Lucía y encontró el auto y el revólver, un arma calibre 32 ya descargada que aparentemente fue utilizada en el homicidio y se derivó a peritaje. También se secuestró el Renault 11. Se presume que el sospechoso huyó de su casa a bordo de una moto de su propiedad. Además los efectivos secuestraron un celular Samsung.
En el barrio Territorio varios conocen a Marcelo Moreyra. “Tiene un cómplice y con ese ya mató a otro hombre”, contó un vecino, aunque esa versión no fue constatada. Lo que sí se corroboró es en sus antecedentes penales figura una causa abierta por posesión de armas.
La fiscal Gisella Paolicelli, que interviene en el caso, solicitó pericias fotográficas, levantamiento de rastros, toma de testimonios a vecinos, familiares y personas que puedan aportar datos a la investigación. Solicitó a la Brigada de Homicidios de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) la detención del autor del hecho, quien ya tiene un pedido de captura.
La tarde del domingo Martín fue velado en una casa fúnebre de la zona del parque Independencia. El hombre había trabajado los últimos años en una empresa de limpieza y sus compañeros de trabajo se acercaron a dar el pésame a la familia. “Mi hijo era una buena persona, sobre todo eso”, contó el padre, que se llama Martín como su hijo. “Trabajaba mucho y formó familias, se casó jovencito y no le fue bien. Tenía cuatro hijos, le menor de un año y medio. Esto es terrible.”, dijo. Martín hijo estaba viviendo con sus padres en Cabín 9. “Él era un hombre alegre y trabajador”, remarcó su padre.
Los dos se dedicaban, además del trabajo, a la música. “Vinimos de Fortín Olmos, en Santa Fe al norte, hace mucho tiempo. Todos mis hijos nacieron en Rosario y yo siempre toqué el acordeón como amateur. Cuando Martín tenía 27 años me dijo que quería tocar. Fue a un maestro dos o tres clases y después sacaba los temas solo, era innato. No éramos profesionales. Él tenía un grupo, «Esencia del Litoral». Tocamos en El Encuentro, en las Colectividades y en varios lugares más”, dijo el hombre en una sala colmada por unas sesenta personas, muchas del norte santafesino.
En el velorio estaba uno de sus músicos, quien lo acompañó al cumpleaños: “Estábamos tocando en una carpa y nos llamaron para ir al cumple del amigo de Martín. Cuando llegamos estaba este pibe y a él no le gustó. Discutieron y este pibe lo baleó, fue un segundo”.
con gentileza de La Capital de Rosario.
























