Con este hecho Fortín Olmos quedará perpetuado en la historia de nuestra provincia.
Hoy el telar "El aromo" está tomando una relevancia histórica, sin precedentes, le han encomendado la responsabilidad de entrelazar lanas y construir un poncho santafesino con colores diseñados por quienes tienen la inquietud de dar mayor contenido a una fiesta criolla que se lleva a cabo en el sur de la provincia, precisamente en Santa Teresita, donde se va estrenar y se va dispersar por toda la provincia.

¡UN PONCHO SANTAFESINO! ya que a través de los anales históricos no se encuentra que haya habido un poncho de origen santafesino. Dentro de esa revisión histórica no se pudo constatar de que Santa Fe haya tenido un poncho propio, ni durante la época colonial, ni durante el siglo XIX como sí lo tuvo Buenos Aires, Salta, Córdoba, Santiago del Estero y otras provincias que tenían esa vistosa prenda de abrigo fabricada por habilidosas manos artesanas en sus telares que los diferenciaba de una provincia a otra.
De acuerdo a los registros históricos, los ponchos usados por los santafesinos eran confeccionados en Córdoba y en Santiago del Estero y por consiguiente se los denominaba el poncho cordobés y el poncho Santiagueño.
Si bien nuestra provincia no producía tejidos artesanales con fines comerciales, sí contaba con algunos teleros habilidosos para el uso familiar. También en la investigación se pudo observar que nuestro caudillo Estanislao López tenía predilección por esta prenda gaucha y los tenía de origen cordobés y santiagueño.
Contexto histórico
Que se haya pensado en el taller “El Aromo”, para que santa fe cuente con un poncho propio, es un acontecimiento que llena el alma. Cada hebra que se entrelazó fue conjugando un pedacito de nuestra historia, por eso es necesario que también se haga un poquito de historia de nuestro taller: "El aromo" ubicado en Fortín Olmos, departamento Vera, Santa Fe.
En 1964, se crea en esta localidad un taller de costura como tarea de promoción y comuna pequeña fuente de trabajo para mujeres de Fortín Olmos. Su inspiradora fue la señora: Ana María Seghezzo de D'urbano. Después de tres años, este grupo de mujeres deciden dar un salto cualitativo para montar un taller artesanal de tejidos.
En 1967, Ana María pone en funcionamiento un pequeño telar con lanzadera de su propiedad para confeccionar colchas. Llega y se instala para la enseñanza de este antiquísimo arte casero una experta tejedora de la provincia de Córdoba. Después vendrá una salteña: Argina de Degans, fue así que en 1967 surge la estructura jurídica del grupo como: Cooperativa Artesanal "El Aromo" Ltda.
Su nombre fue elegido para rendirle homenaje a uno de los árboles más emblemáticos de la zona, donde se extraían vitales elementos para el tinte de la lana. Fue así que comenzaron a confeccionar, además de colchas, alfombras, caminos de mesa, murales y ponchos.
Sus primeras hilanderas: Zenona Escobar, Luisa Rodríguez, Eldina Ordóñez, Rita Verón (fallecida), Luisa Escobar (fallecida), Irma González (fallecida), Luján Chamorro y Asunción Escobar.
Fue precisamente la señora Asunción Escobar la protagonista de haber tejido el poncho santafesino con sus experimentadas manos en este arte, ella tiñó la lana con los colores pedidos, pero ya no con tintura extraída de la naturaleza del árbol, sino con teñido artificial debido a la protección que se le quiere dar a nuestro monte.
Si bien es cierto que no son demasiados árboles los que se ocupan para el teñido, lo que se pretende es dar el mensaje a los más pequeños de que al monte hay que protegerlo.
Hoy nos llena de un profundo orgullo saber que el poncho santafesino fue creado en Fortín Olmos, y es un hecho que quedará perpetuado en la historia de nuestra provincia.
























