Los festejos comenzaron en la madrugada de este viernes y culminaron en la mañana cuando asistieron a clases.   







El famoso UPD, que en algunos lugares despierta polémicas por el estado en que llegan los alumnos a la escuela, no fue el caso de Fortín Olmos. La idea del festejo consiste en reunirse, disfrazarse, llevar aerosoles con espuma y cotillón, y llegar a la escuela el Primer Último Día de clase sin dormir.

Los primeros festejos de UPD comenzaron en el interior, más precisamente en las provincias de Mendoza y San Juan, y rápidamente se extendieron a las escuelas del resto del país, principalmente en las privadas.

El rito se convirtió en un problema cuando los chicos comenzaron a consumir alcohol, a realizar actos de vandalismo en las casas vecinas, cortar calles y a tirar pirotecnia en plazas y parques, lo que trajo aparejada una serie de quejas del resto de la comunidad.



No fue éste el caso de los jóvenes de 5to año de la Escuela Media Secundaria de Fortín Olmos, que se reunieron en un domicilio particular en la madrugada de este viernes, para terminar la tertulia con una ruidosa caravana hacia la institución escolar.