Fue en la noche de este sábado 5 de marzo.







A pesar del pronóstico adverso, Vera decidió seguir adelante con la organización de la noche de cierre sin pensar que la lluvia iba a convertirse en protagonista de un espectáculo que, tal vez, nunca más se repetirá.

Relámpagos y truenos no amedrentaron a un público que se mantuvo estoicamente a lo largo del corsódromo y bailó bajo el agua al ritmo de las comparsas que desfilaron en la parte final.

Si bien la lluvia nunca fue de manera torrencial, viendo que el público no se movía, obligó a tomar ciertas precauciones para preservar los equipos de sonido que se cubrieron con lonas impermeables, mientras algunas integrantes dejaron de lado sus tocados para preservar las plumas.



Hasta la intendente Paula Mitre se animó a acompañar a algunas pasistas que la invitaron al ruedo y no le esquivó al bulto.

La alegría y emoción fueron el común denominador de una noche que permanecerá en la memoria colectiva como la mayor expresión cultural que reafirma una vez más que Vera es el Carnaval de Santa Fe.

Bambita, Paraverá, Aerosamba, Ferrumbá, Verasamba y Unidos del Samba brindaron un espectáculo que tiene identidad propia y convoca.