Tras el lunes gris que marcó el fin de la última lucha de la exboxeadora, una multitud se reune en la casa de la Convención Constituyente para el velatorio público.
Tras el velorio íntimo de la mañana, se realiza en la ciudad Santa Fe el acto público de Alejandra “Locomotora” Oliveras, la ex boxeadora y convencional constituyente electa que falleció este lunes 28 de julio por la tarde.
Una multitud se acercó a la Legislatura santafesina para dar su último adiós a la mujer que inspiró a miles de personas alrededor del país, quien sufrió un ACV el 14 de julio y permanecía internada en el hospital José María Cullen hasta este lunes.
Al lugar, ubicado sobre Av. Gral. López 3055, llegaron también equipos de prensa de medios nacionales y regionales; por la trascendencia de Oliveras no sólo en el mundo deportivo sino también social y político.
La casa de la Convención Constituyente permanecerá abierta al público hasta las 21 hs para la despedida de sus seguidores, fanáticos y conocidos.
En tanto, la inhumación que estaba prevista para el miércoles 30 de julio en el Cementerio Municipal de Santa Fe no se llevará a cabo por una denuncia realizada esta tarde.
Este martes, cerca del mediodía, cuando estaban finalizándose los trámites para proceder el miércoles a la cremación de los restos de Alejandra “Locomotora” Oliveras, un oficio del Ministerio Público Fiscal de la Nación frenó todo. La medida estremeció a la familia, que se enteró entonces sobre una denuncia ingresada al fuero federal que puso un manto de duda sobre las causas de la muerte de la exboxeadora.
La nota que “con carácter de urgente” llegó al Crematorio Municipal de la ciudad de Santa Fe estaba firmada por la fiscal auxiliar santafesina María José de La Torre, por disposición de su colega coadyuvante Diego Orzuza Kock.
La funcionaria federal ordenó “que se preserve al cuerpo en condiciones adecuadas hasta recibir nuevas instrucciones”. También deslizó la posibilidad de que se realice una autopsia para análisis toxicológico, en el marco de la investigación abierta.
La denuncia fue presentada por un reconocido fisicoculturista llamado Aldo Parodi, con patrocinio de la doctora Patricia Noemí Apesteguy.
Este hombre aseguró que la muerte de Oliveras podría tener vinculación con el consumo sostenido de esteroides anabólicos que habrían sido suministrados por terceros. No obstante, el denunciante no brindó precisiones de posibles responsables, ni circunstancias de tiempo, modo o lugar.
Fuero ordinario
Luego de asegurar la protección de la prueba, el cadáver en este caso, la fiscalía federal remitió las actuaciones al Ministerio Público de la Acusación de la provincia, por entender que los posibles delitos que surgen de la acusación corresponderían al fuero ordinario.
Desde la fiscalía federal, explicaron que los esteroides anabólicos no encuadran como sustancias estupefacientes en términos legales, sino que se regulan como medicamentos sujetos a receta. Por lo tanto, el uso o suministro de estos elementos no implica necesariamente la aplicación de la legislación penal de estupefacientes (Ley 23.737).
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