Relato en primera persona contado por una joven estudiante de esa ciudad. 







Melany Cabrera, joven estudiante de la ciudad de Vera que resise en el barrio El Triángulo, por calle Allende Lezama de esa ciudad, relata en primera persona lo que le toco vivir tras el brutal temporal que dejo cerca de 450 mm de lluvia caída en muy poco tiempo.

Textual.

“El día lunes cunando se largó el temporal, yo salí en moto de la escuela y tuve que frenar porque la lluvia y viento eran muy fuerte, llegue hasta una verdulería ubicada en 25 de mayo y allí un muchacho me dio lugar para que pueda guardar mi moto, porque el motor se había apagado ya que el agua prácticamente la tapaba. En esa verdulería, decidí dejar todas mis cosas de la escuela, la moto y seguí caminando hacia mi casa.

A tres cuadras de mi casa, a la altura de calles Allende Lezama y Colón, a las 10,00 de la noche cuando estaba llegando, el agua me llegaba arriba de las rodillas. Cuando llegue recién comenzaba a entrar el agua en una habitación; luego en 20 minutos o media hora mi casa ya estaba llena de agua.



En la casa estábamos, mi mamá, mi hermanito y yo, los tres empezamos a juntar lo que pudimos y sobre todo a desenchufar todos los artefactos eléctricos. Se nos mojaron las camas, los roperos, la ropa, el frezzer, heladera, lavarropas, etc.



Con mi mamá alcanzamos a salvar del agua un colchón de una plaza y un sofá cama que se dobla; mi mamá puso el colchón de una plaza en el asador y allí durmió con mi hermanito y yo puse el sofá cama en la mesa, y allí pase la noche. Eran las 02,00 de la madrugada y nosotros dormíamos con las puertas abiertas para que el agua de adentro salga hacia afuera.

Posteriormente cuando dejó de llover, recién el martes a las 21:30 hs terminamos de sacar toda el agua que había ingresado a la casa, siempre solos sin recibir ninguna asistencia ni ayuda de nadie. Los autos y camionetas cruzaban como si nada impulsando toda el agua de la calle adentro de las casas de todos los vecinos”, cerro el relato de la joven estudiante.

El desastre produjo un verdadero shock en una ciudad y el emotivo testimonio quedara solo en un mal recuerdo, luego del temporal que fue catalogado como la peor catástrofe climática en la historia de la ciudad cabecera del departamento.