Editorial del periodista Humberto Luis Cracogna






Fernando Roda, un singular personaje que sometió con su debilidad y crueldad no solo a una comunidad. Su circulo de poder se cierne a un mundo ficcional de cínicos afectos que convirtió desde su narcisismo deforme en piezas claves para un negocio que siempre cerró con poder, impunidad y recurrentes cajas públicas. La política y el poder resolvían sus escándalos, excentricidades y descaros que, acomodando piezas impredecibles y antojadizas, permeabilidad y mansedumbre de un pueblo legitimaron su impar mundo de traiciones nutridos con códigos mafiosos y aterradores.

Roda, en sus momentos de acorralamiento, utilizó la ironía provocativa trasladando indignación en seres ya lastimados por el dolor y destruidos por su perdida irreparable. Gestos inhumanos que lo mostraron en una cama rodeados de abundantes fajos de dineros y fotos desparramado – con desparpajo – en un caro sofá con sus pies desnudos apoyados sobre una silla adjunta, fue la respuesta entregada a una familia que lo enjuició por la muerte de una niña de 4 años en sus manos. La crueldad como herramienta de defensa y la burla como protección solo embarga a débil inmoral que jamás asumió responsabilidad renunciando a su integridad moral y viril. Roda es un triste cobarde que supo encontrar protección en la sima del poder y la impunidad de la corrupción. Su narcisismo deforme y patológico evito, pertinazmente, responder con integridad por sus actos y decisiones.

Un video que comenzó a circular en la tarde del sábado, horas luego de su detención, intenta escrachar a una mujer – su ex pareja – en un particular diálogo, que se presume, amenaza desde su indignación y en carácter de víctima, ignoraba estar siendo grabada. Es decir, el perverso juego ante un negocio familiar disfrazado de afectos, muestran el carácter siniestro de los códigos mas íntimos que forjan la vida y estructura de un personaje nefasto no solo para una comunidad, sino, para su círculo íntimo y afectivo.

Fernando Roda y en su juego de acomodar fichas en el poder, la hizo jurar a Eliana Soledad Cano – ex pareja – como tesorera de su propia gestión en sus primeros períodos frente al palacio comunal. En su último período de renovación de mandato, su pareja asume como vicepresidente de la comuna. Cano, en el video, le reprocha en tono íntimo acciones y compromisos no honrados por Roda, aunque, admite, estar dispuesta a acompañarlo en la campaña – negocio del poder y sustento de su mundo marital – que resulta obvio, transitaba por un camino de intrigas, dinero fácil y fuertes presiones bajo el estricto control de un monstruo.

Resulta emergente y definitiva las respuestas de Roda intentando tomar distancia de lo que Cano – ex pareja – pretende consagrar como intimidación que nunca logra concertar en sus términos más cabales: ¿Y qué más? responde un desafiante Roda que audita la veracidad de una situación que se confunde en intrigas, espurios negocios y estafas emocionales.

Es ilustrativa y alejado de cualquier especulación que se pueda tejer en las respuestas al pie y tajante de quien con astucia inspecciona una situación que intenta deliberadamente desbordarse y que no alcanza ni siquiera a inquietarlo: “Tus amenazas no me intimida, tus demandas ni siquiera son una molestia y tu indignación está controlada”, surge de su simple ‘¿Y qué más?”.

“Con mi poder, la caja publica y la impunidad que me rodea, puedo cumplir, sin costos, tus caprichos”.