El periodista cataloga de criminal la actitud del gobierno provincial.
No se me ocurre otro término que no sea CRIMINAL para calificar la actitud del gobierno de Maximiliano Pullaro a quien sus adláteres no se cansan de nombrar en cada discurso con una obsecuencia enfermiza y patética.
Una gestión que, amparada en la mayoría absoluta de la Legislatura, maneja el poder a su antojo; generando un daño que no se dimensiona en el ánimo de la gente que, desengañada, ya dejó de creerle a los políticos y hasta empezó a dudar de la democracia misma.
La propuesta salarial, en la última paritaria con los sectores de la administración pública, es una ofensa a la inteligencia de una sociedad que todavía no pertenece a la generación de idiotas que los gobernantes creen tener enfrente, obnubilados por la claque de seguidores incondicionales, convertidos ya en tontos útiles.
El 12% ofrecido es una “engaña pichanga” porque, en realidad, se trata de un 6% para octubre que, en el caso de los pasivos y producto de la reforma previsional aprobada a libro cerrado, se estaría cobrando recién para Reyes, así que habrá que ir poniendo el zapatito para que no pasen de largo.
Pullaro se queja de la arbitrariedad de Milei pero actúa de la misma forma, hablan de la macro economía sin pensar en la diaria, donde los chicos no comen porque los comedores son insuficientes o porque la escasez de las partidas no alcanza a cubrir lo elemental.
El Dr. Abel Albino afirma que “la alimentación en los primeros años de vida de un niño es fundamental para desarrollar el cerebro que acuna la inteligencia”, seguramente que los políticos lo saben y por eso no les importa la desnutrición infantil que creció de manera alarmante, porque confían en que así están fomentando esa generación de idiotas que mencioné antes, condenada a vivir de la asistencia de un bolsón en épocas electorales.
Eso sí, para los trabajadores, ya sean policías, médicos, maestros y jubilados no hay dinero, pero sí hay para pagar a la militancia y por eso ha nombrado un ejército de “ñoquis” con sueldos millonarios, disfrazados de “asesores técnicos, responsables territoriales y hasta jefes de departamentos” que cobran por el solo hecho de haber sido adictos a la causa y algunos, confirmamos ahora, vienen de larga data.
Triste realidad de un gobierno que tiene todo para unos pocos privilegiados de la casta mientras el resto, en la más absoluta orfandad, la ve pasar sumido en la impotencia.
Habrá que esperar hasta la próxima elección, ahí vamos a ver con qué cara nos vuelven a hablar de honestidad sin la más mínima cuota de moral aquellos que ahora se creen vivos.
“Sé quién sos y vi lo que hiciste”, será la consigna de los que aún tenemos la capacidad de pensar y conservamos la memoria intacta.
MANUEL MUDRY
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