Se trata de una joven madre de la ciudad de Vera. 






Lucila Belén Celayes tiene 26 años, el año pasado había sido víctima de violencia de género, en inmediaciones de las instalaciones de la sociedad rural de Vera, cuando su pareja la ataco a puñaladas, la dejo tirada en un zanjón con agua y pensando que la mato, se arrojó debajo de un auto que circulaba en la Ruta 36 a unos 7 Km del empalme con la Ruta Nacional 11. El hombre fue ingresado gravemente herido al hospital de Reconquista, donde horas más tarde comunicaron su deceso.

Aquella fatídica madrugada, los funcionarios policiales bajo un intenso temporal que se desataba en el momento, lograron hallar a Lucila, flotando y agonizando, visiblemente herida en la cabeza, en lo que parecía una puñalada, estaba muy ensangrentada. Luego se determinó que también estaba en avanzada hipotermia. Fue entonces que con el agua hasta la cintura ingresaron los agentes y con ayuda de los Bomberos, rescataron su cuerpo. Atribuyen a la campera inflable el hecho de que haya permanecido con vida. "De otra manera se hubiera ahogado", habían manifestado en aquel entonces quienes la rescataron. Meses más tarde ya recuperada desde el hospital recibió el alta médico con la advertencia de que en un tiempo más adelante debería ser intervenida quirúrgicamente por un hueso que casi toca su cerebro, todo a raíz de las puñaladas que recibió.

Por cierto, el calvario de esta joven mujer que fue noticia a nivel nacional, no termino, hoy vive en el mismo barrio donde sufrió el violento ataque, con sus dos pequeños hijos de 8 y 10 años, en ese lugar aduce tener problemas con sus vecinos de apellido Barbona, quienes viven frente a su casa. En contacto con Fm vida Fortín Olmos, Lucila expresa que los problemas con la familia que menciona vienen pasando hace más o menos 3 o 4 años. “Nunca denuncie y dije nada porque no quería tener problemas con nadie”, nos cuenta.

“Ahora esto ya paso los límites y ya no aguanto más, en la noche del 13 de septiembre pasado, a las 00:24 horas aproximadamente, ingreso a mi casa un miembro de esta familia con capacidades diferentes, con el fin de abusar sexualmente de mí, logro tocarme y tras forcejear pude zafar del ataque, de lo que digo tengo pruebas ya que logre hacer un video”, relataba Celayes.

“Lo cierto es que a partir de esa noche comenzó todo un calvario para mí y mis hijos pequeños. Intenté llegar a un acuerdo hablando con los padres del muchacho, pero todo fue en vano, ellos lo tomaron muy mal, y ahora continuamente me amenazan de muerte, tanto sus padres, como sus hermanos. Todos los días sufro ataques a ladrillazos, me gritan que me van a quemar la casa, que me van a degollar, que me van a matar a tiros, etc.”, agrega la joven.

“El Sábado 21 de septiembre, en horas de la noche, esta familia nos cortó las luz, aunque la compartíamos, el pilar es mi propiedad, aun así se adueñaron de todo. Desde esa noche ME ENCUENTRO SIN LUZ. El domingo 22 a la noche, nuevamente junto a mis hijos, fuimos víctima de ataques a ladrillazos, llame a la policía y fui a realizar otra denuncia, demore alrededor de una hora en la policía, cuando regrese me habían roto la ventana y lograron robarme un TV, UNA GARRAFA Y ROPAS.

La verdad ya no sé qué hacer, desde que empezó todo esto voy a FISCALIA, POLICIA, DEFENSORIA DEL PUEBLO Y DEFENSORÍA DE LA MUJER Y NADIE HACE NADA, SON MUY LENTOS Y YO NECESITO UNA SOLUCIÓN URGENTE. NADIE ME ESCUCHA, POR EL CONTRARIO LOS AMPARAN A ELLOS Y NO A MI QUE SOY VÍCTIMA DE TODA ESTA FAMILIA, ME DEJARON SIN LUZ, ME ROBARON TODO Y AUN ASÍ NADIE HACE NADA POR MI. TAMBIÉN ACLARO QUE TUVE UN POLITRAUMATISMO DE CRÁNEO Y NO PUEDO RECIBIR NINGÚN TIPO DE GOLPE EN LA CABEZA”, cierra su relato desesperado esta joven madre.