Imparables los incendios forestales.
Personal policial de las distintas Unidades de Orden público, se encuentran prestando colaboración con personal de Agrupación Bomberos Zapadores URXIX, a raíz de diferentes focos ígneos en zonas rurales.
“Los incendios forestales pueden ocurrir, con mayor frecuencia, durante las temporadas de menos lluvias y debido a acciones humanas, por ello, se deben tomar medidas para evitarlos, especialmente cuando se realicen actividades al aire libre”.
Es necesario evitar las fogatas y quemas, no arrojar cigarrillos o fósforos encendidos al suelo y evitar el uso de pólvora en zonas de riesgo por incendios forestales.
Además, si se realizan actividades al aire libre como campamentos, se debe procurar recoger todas las basuras que se generen, especialmente vidrios o botellas que pueden iniciar el fuego, así como papeles, cartón y otros materiales que funcionen como combustibles.
También se recomienda respetar las restricciones de acceso a zonas protegidas y denunciar oportunamente ante las autoridades toda acción pirómana que se presencie.

Recomendaciones para prevenir afectaciones de salud ante un incendio forestal.
Según la información emitida por el organismo, la contaminación del aire que provocan estos incendios complica los cuadros respiratorios.
“Además de afectar los ecosistemas, el humo de los incendios forestales puede propagarse por la fuerza del viento, alcanzar zonas urbanas y perjudicar la salud humana, ya que la contaminación del aire agrava los cuadros respiratorios, provoca reacciones alérgicas y puede irritar la vista y la nariz”.
Según la información entregada por esa entidad, algunos efectos inmediatos en la salud, tras inhalar el humo de un incendio, son: tos, dificultad para respirar normalmente, ardor en los ojos, broncoespasmos, mareos e incluso dolor de cabeza.
Algunas de las recomendaciones para evitar esas y otras afectaciones de salud son las siguientes:
Se recomienda a las personas que se encuentren en una zona cercana a un incendio forestal, prestar atención a los informes locales sobre la calidad del aire.
Si la concentración del humo es alta, es preferible mantener cerradas y sellar rendijas y otros huecos en puertas y ventanas de las viviendas.
Si va a salir, procurar usar tapabocas N95, así como evitar realizar actividades al aire libre en zonas cercanas a los focos de los incendios.
Las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica u otras afecciones pulmonares deben tomar precauciones más estrictas ya que podrían empeorar sus síntomas.
























