Convencidos de que la esperanza es lo último que se pierde, los productores confían que los funcionarios que se reunieron en Las Gamas cumplan con el compromiso de conseguir cisternas para suministrar agua a la zona rural que, a pesar de la lluvia, seguirá soportando los efectos de la sequía.






En ese encuentro con el ministro Daniel Costamagna, directivos de la SRV centraron sus reclamos en la falta de previsibilidad para “administrar el agua”, dado que está bien limpiar los canales de los Bajos pero “tenemos que ver cómo la retenemos para evitar las complicaciones del presente”.

Otro tema que preocupa a la dirigencia es que, a pesar de los anuncios de los créditos aprobados para los pequeños productores, los fondos no habían sido depositados todavía y muchos de ellos no pueden comercializar lo que les queda, porque el sistema los rechaza debido a la falta de cumplimiento de algunas obligaciones que deberían ser replanteadas.

Una mención especial se hizo con respecto a la declaración de emergencia del gobierno provincial “que debería ser homologada por la Nación por cuanto, mientras estudiamos cómo salimos entre todos de esta crisis, la AFIP nos intima para cobrar el anticipo de ganancias”.

En la misma sintonía, referentes de la SR de Calchaquí alertaron sobre “las cuantiosas pérdidas que ya están generando consecuencias porque los productores están endeudados.”

Sin embargo y a pesar de todo, la mayoría coincidió en que, más allá de la demorada atención del gobierno provincial, están dispuestos a afrontar juntos la situación de cara al futuro.