Se lo inaugura la semana que viene.
Mediante un proyecto de Ordenanza Presentado por el interbloque de las tres fuerzas políticas representadas en el Concejo, se aprobó la imposición del nombre de ANA MARIA ACEVEDO al edificio del Punto Violeta que la Provincia inaugura la semana que viene en esa ciudad.
La iniciativa fue presentada por la multisectoral de Mujeres de la Provincia de Santa Fe y avalado por el Ministerio de Igualdad, Género y Diversidad de esta provincia.
El Punto Violeta Vera, tiene el fin de acercar el Estado a la ciudadanía y poner a su disposición las herramientas gubernamentales jerarquizadas en el Ministerio de Igualdad, Género y Diversidad; y su objetivo es complementar la capacidad de respuesta integral del gobierno local sobre las violencias hacia las mujeres y personas de la diversidad sexual mediante el fortalecimiento territorial y el acompañamiento técnico y económico, dando cumplimiento a las responsabilidades emanadas de la Ley 13.348, así como promover políticas públicas que procuren remediar las desigualdades estructurales entre los géneros.

Quien era Ana María Acevedo.
Ana María era una joven de 20 años, oriunda de Vera, que en el año 2006 muere producto de un cáncer maxilar. Antes de enterarse de que lo que ella sentía como un terrible dolor de muelas, y que los médicos así habían definido, era en realidad un tumor en su mandíbula, Ana María queda embarazada.
Luego de esto, con estudios mediante, se determinó que era un cáncer y que debía comenzar un tratamiento de quimioterapia y rayos; el tratamiento pondría en riegos claros el embarazo que estaba gestando, pero no hacerlo la llevaría al final de su vida. Ella y sus padres, una familia muy pobre y de pocos recursos, hicieron todo lo que pudieron para que a Ana María se le practicara un aborto no punible. El comité de bioética del Hospital Iturraspe de Santa Fe, se lo negó por convicciones religiosas a realizarlo. A los 5 meses de embarazo deciden practicarle una cesárea, a las 24 horas fallece el bebé, y semanas después fallece Ana María.
El gobierno provincial a cargo de Jorge Obeid y María Eugenia Bielsa como vicegobernadora en ese entonces, la justicia, los médicos, todos le dieron vuelta la cara a la familia Acevedo. Aún sabiendo que de hacerse el aborto, avalado por la ley, podrían haberle salvado la vida a Ana María.
























