La sentencia quedo firme y ordenaron la inmediata detención del delincuente.
Los Jueces de la cámara penal de segunda instancia, Dres. Carlos D. Renna, José A. Mántaras y Eduardo Bernacchia, desestimaron el recurso de apelación de sentencia presentado por la defensa de Guillermo Hilario Ferraris, confirmaron la sentencia de primera instancia firmada por la Jueza Dra. Claudia Bressan y ordenaron su inmediata detención a fines de que este hombre cumpla la pena impuesta.
Guillermo Hilario Ferraris, fue condenado a 9 años de prisión de cumplimiento efectivo más accesorias legales, por el delito de robo doblemente calificado por ser cometido en poblado y en banda y por el uso de armas de fuego.
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El hecho
Transcurría la noche del miércoles 14 de octubre del año 2009, cuando la familia de Víctor Hugo Montenegro, vivió momentos de extrema tensión cuando dos malvivientes ingresaron a su casa a punta de pistola y los redujeron para robarles, luego en su huida se tirotearon con la policía.
El hecho había ocurrido ese miércoles, luego de un partido de la Selección Argentina, y en aquel entonces el jefe de familia, había contado a los investigadores que fueron dos los ladrones que luego de irrumpir en su casa, lo maniataron junto a los suyos mientras le apuntaban con armas de fuego y le exigían dinero.
De acuerdo al relato de Víctor Montenegro, todo se desarrolló delante de su hijo, en aquel entonces menor de edad, quién suplicaba a gritos que no lastimen a sus padres.
De lo que no se percataron los malhechores, fue que en otro sector de la casa estaba la nuera de este matrimonio, que al escuchar los gritos, llamó por teléfono a su esposo para que diera el alerta. Esto permitió que una patrulla policial arribe de inmediato cuando los cacos todavía se encontraban dentro de la casa.
Al escuchar la llegada de la fuerza de seguridad, los ladrones entraron en desesperación y comenzaron a gritar que algo les había salido mal. Así, que no les quedó más que emprender la fuga por la parte posterior de la morada, y para cubrir su inesperada retirada se batieron a tiros con los uniformados y se internaron en la zona rural.
Lo anecdótico del caso es que el resto de la banda aguardaba a una cuadra del negocio de los Montenegro en un Chevrolet Corsa bordó. Esperaban a que sus pares culminen la tarea delictiva para luego apoyarlos en la fuga. Pero al oír los disparos huyeron dejándolos abandonados a su suerte.
Los ladrones se habían llevado aproximadamente 7 mil pesos. “Lo que había en la caja destinado a viajantes que reponían la mercadería del mini mercado”, había asegurado Montenegro, quien además se había mostrado conforme por la celeridad en la actuación de la policía.
A raíz de lo sucedido, en aquel entonces desde la Unidad Regional XIX se había ordenado un amplio operativo cerrojo en rutas y caminos vecinales del que participaron también efectivos de Los Pumas y centrales policiales de departamentos vecinos.
La medida rindió sus frutos y en horas del mediodía del día jueves 15 de octubre, había sido arrestado en medio del campo de los bajos submeridionales uno de los malhechores, y se trataba de Guillermo Hilario Ferraris, oriundo de San Francisco, Córdoba, que tenía consigo el dinero y las tarjetas telefónicas robadas.
























