Se trata de la familia de Víctor Hugo Montenegro, que fue brutalmente asaltada, maniatada y hasta golpeados para sacarle en aquel entonces 7.000 pesos y varias tarjetas de crédito de celular.







En la jornada de este martes 18 de mayo, tuvo lugar la audiencia de apelación de sentencia de la condena de prisión efectiva de Guillermo Hilario Ferraris (foto de portada), el Cordobés condenado en primera instancia a 9 años de prisión por robo calificado, en perjuicio de la familia de Fortín Olmos de comerciantes apellido Montenegro, quienes también participaron de la audiencia.



Guillermo Hilario Ferraris

La audiencia que se celebro a través del sistema zoom, fue luego de que la defensa del ya condenado apelara la sentencia a 9 años de prisión, y ahora en el plazo establecido por la ley, serán los camaristas quienes deban decidir si va a prisión o nó este ladrón que puso en vilo a esta familia.

El tribunal estuvo compuesto por los jueces, Carlos D. Renna, José A. Mántaras y Eduardo Bernacchia; en tanto el fiscal acusador fue el Dr. Leandro Benegas.

“Más allá del denodado esfuerzo de la defensa, no existen elementos que puedan ser tenidos en cuenta a fines de revocar la resolución recurrida y entiendo yo que la misma debe ser confirmada, ordenándose la inmediata detención del imputado”, expreso en parte de su relato el fiscal Leandro Benegas.

Luego de las réplicas, el Dr. Carlos Renna, cedió la palabra a las víctimas y fue la señora Griselda Molina de Montenegro, quien expreso; “señor juez, me tiemblan las piernas de solo escuchar y recordar lo que paso hace ya tanto tiempo, lo escuchaba atentamente al Sr. Fiscal en su relato y le doy la razón en todas sus palabras. Yo no sé de leyes, pero sí sé lo que pasamos esa noche y pensaba, si estaban con nosotros dos personas adentro, quienes estaban a los tiros con la policía afuera?, la verdad tiemblo cuando recuerdo todo lo que pasamos”, decía la señora visiblemente emocionada.



El negocio en aquel entonces, hoy totalmente renovado.

El hecho

Transcurría la noche del miércoles 14 de octubre del año 2009, cuando la familia de Víctor Hugo Montenegro, vivió momentos de extrema tensión cuando dos malvivientes ingresaron a su casa a punta de pistola y los redujeron para robarles, luego en su huida se tirotearon con la policía.

El hecho había ocurrido ese miércoles, luego de un partido de la Selección Argentina, y en aquel entonces el jefe de familia, había contado a los investigadores que fueron dos los ladrones que luego de irrumpir en su casa, lo maniataron junto a los suyos mientras le apuntaban con armas de fuego y le exigían dinero.

De acuerdo al relato de Víctor Montenegro, todo se desarrolló delante de su hijo, en aquel entonces menor de edad, quién suplicaba a gritos que no lastimen a sus padres.

De lo que no se percataron los malhechores, fue que en otro sector de la casa estaba la nuera de este matrimonio, que al escuchar los gritos, llamó por teléfono a su esposo para que diera el alerta. Esto permitió que una patrulla policial arribe de inmediato cuando los cacos todavía se encontraban dentro de la casa.

Al escuchar la llegada de la fuerza de seguridad, los ladrones entraron en desesperación y comenzaron a gritar que algo les había salido mal. Así, que no les quedó más que emprender la fuga por la parte posterior de la morada, y para cubrir su inesperada retirada se batieron a tiros con los uniformados y se internaron en la zona rural.

Lo anecdótico del caso es que el resto de la banda aguardaba a una cuadra del negocio de los Montenegro en un Chevrolet Corsa bordó. Esperaban a que sus pares culminen la tarea delictiva para luego apoyarlos en la fuga. Pero al oír los disparos huyeron dejándolos abandonados a su suerte.

Los ladrones se habían llevado aproximadamente 7 mil pesos. “Lo que había en la caja destinado a viajantes que reponían la mercadería del mini mercado”, había asegurado Montenegro, quien además se había mostrado conforme por la celeridad en la actuación de la policía.

A raíz de lo sucedido, en aquel entonces desde la Unidad Regional XIX se había ordenado un amplio operativo cerrojo en rutas y caminos vecinales del que participaron también efectivos de Los Pumas y centrales policiales de departamentos vecinos.

La medida rindió sus frutos y en horas del mediodía del día jueves 15 de octubre, había sido arrestado en medio del campo de los bajos submeridionales uno de los malhechores, y se trataba de Guillermo Hilario Ferraris, oriundo de San Francisco, Córdoba, que tenía consigo el dinero y las tarjetas telefónicas robadas.