La comuna local brindó un informe sobre el estado de los caminos rurales.
Durante el año 2019 la emergencia climática fue un problema particular que atravesó la cuña boscosa en el distrito Fortín Olmos.
Hoy aún se recuperan y se reconstruyen caminos rurales, principalmente aquellos que se encuentran a la vera del arroyo Golondrina, los cuales mantienen un altísimo caudal de agua desde hace meses, al igual que en los bajos submeridionales.
Sumado a las lluvias y al crecimiento de las napas de agua, existe una irreponsabilabilidad de transeúntes y dueños de los campos.
“Sólo el 20% y menos de los productores se encuentran al día con la tasa por hectárea, siendo ésta la principal fuente de financiamiento que las comunas tienen y que son el "estado más presente" en contraposición de nación y provincia que no tienen políticas de desarrollo claras y concretas para el sector productivo”, aducen desde la institución madre de Fortín Olmos.
“La destrucción total de caminos vecinales también tienen que ver con el descuido y mala costumbre de algunos productores de la región que circulan con vehículos pesados en épocas de lluvia, destrozando (literalmente) los caminos rurales con tractores y acoplados, o construyendo taitas que mejoran el campo pero mantienen la humedad y el agua a la vera del camino”, precisaban.


























