La investigación incluyó un minucioso seguimiento de movimientos financieros a través de cuentas virtuales, filmaciones discretas y un allanamiento clave en barrio Oeste.






Una mujer de 33 años, identificada como Carla Roxana Condorí, fue formalmente detenida en las últimas horas en la ciudad de Villa Ocampo tras comprobarse una serie de conductas compatibles con el comercio de estupefacientes al menudeo. La orden judicial, emitida desde los tribunales de Reconquista, convirtió su aprehensión en detención formal mientras avanza el proceso penal en su contra.

Una investigación con cámaras y análisis financiero

El caso se venía cocinando mediante tareas de inteligencia previas que incluyeron vigilancias discretas y registros fílmicos sobre el domicilio de la sospechosa, ubicado en calle Fray Luis Beltrán al 2200, en el barrio Oeste de Villa Ocampo.

Los investigadores policiales lograron documentar un patrón constante: personas que llegaban al lugar, realizaban pasamanos de escasos segundos o minutos y se retiraban rápidamente guardando pequeños objetos.

Además del movimiento en la vivienda, los agentes detectaron que la implicada realizaba reiterados viajes en una motocicleta de 110cc de color rojo. Se presume que utilizaba el vehículo para realizar entregas bajo la modalidad de "delivery" de drogas en distintas franjas horarias.

Un pilar fundamental de la causa fue el rastreo financiero de sus cuentas bancarias y virtuales. Los analistas detectaron un flujo millonario y sospechoso que no coincidía con un perfil comercial lícito:

Se identificaron 172 transferencias de ingreso de dinero provenientes de 58 personas distintas.

Se registraron 88 transferencias de egreso hacia 30 cuentas diferentes.

El volumen total de operaciones analizadas superó los 3.8 millones de pesos en ingresos.

Los movimientos mensuales mostraron un salto abrupto: de promediar unos $450.000 a fines de 2025, pasaron a picos mayores a los $2.000.000 por mes a principios de este año.

El allanamiento y los elementos secuestrados

Con todas estas pruebas recolectadas, la Justicia autorizó un allanamiento en el inmueble del barrio Oeste. El procedimiento dio resultados positivos e inmediatos, lográndose incautar elementos de alto interés para la causa:10 envoltorios de nylon con cocaína, con un peso total de 4,5 gramos.



Una balanza de precisión que, al ser analizada, arrojó vestigios de cocaína. $220.300 en billetes nacionales y 30 dólares en efectivo.4 teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a peritajes para abrir nuevas líneas de investigación.

Calificación legal y riesgos procesales

La Fiscalía encuadró el hecho bajo la carátula provisoria de Comercialización de Estupefacientes en carácter de autora, un delito tipificado en el artículo 5 inciso C de la Ley Nacional Nº 23.737.

Al fundamentar la continuidad de su detención en una dependencia policial, las autoridades consideraron que existe un severo peligro de fuga debido a la alta expectativa de la pena. Asimismo, se remarcó el peligro de entorpecimiento probatorio, ya que, si la imputada recuperaba la libertad de inmediato, existía un riesgo real de que borrara evidencias digitales de los teléfonos incautados o coordinara acciones con terceros involucrados que todavía no fueron identificados.

En los próximos días, la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) programará la correspondiente audiencia imputativa y de medidas cautelares donde se resolverá si la mujer continuará tras las rejas bajo prisión preventiva mientras se encamina hacia el juicio oral.